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Edición electrónica

Edición N° 20 - verano 2001

INVESTIGACION

“ Modelos de intervención del Trabajo Social en el campo de la Salud: Obstáculos, posibilidades y nuevas perspectivas de actuación”

Por:
Lic. Alfredo J. M. Carballeda
Lic. Mariano Barberena
Lic. María Claudia Belzitti
Lic. Mariela Mendoza
Lic. Marina Capello


3- Aplicación de la noción de Modelo en el análisis de la práctica del Trabajo Social en el Campo de la Salud.
3.1. El Modelo Desarrollista
Comprensión y explicación de la problemática social en el campo de la salud.
  1. El Contexto
    En los textos consultados se presenta la aparición del “modelo desarrollista”, durante la década de los sesenta, en el marco de la “ Alianza Para el Progreso”.
    A su vez, este modelo se construye en una época muy particular de la historia de la sociedad argentina. Una fuerte tendencia a la politización se observa en casi todos los sectores, circunstancia que influirá en desarrollos que llevarán sobre el final de la década a la aparición de otro modelo de intervención. La politización implica una visión crítica con respecto a los condicionantes estructurales del proceso salud- enfermedad. Justamente, es durante la década de los sesenta, donde comenzará a utilizarse la noción de proceso, para aproximarse a la problemática de la salud. La visión crítica que comienza a crecer durante los sesenta, implicó también una reflexión más profunda sobre las características sociales. Estas comienzan a ser visualizadas como impuestas por un orden injusto.

    Por otra parte, la sociedad argentina atraviesa una serie importante de cambios con respecto a sus condiciones socioculturales; el crecimiemto del papel de la mujer en el mundo del trabajo, las nuevas conformaciones de la familia, las nuevas pautas de consumo, la presencia cada vez mas fuerte y sostenida de los medios de comunicación, etc., generaron nuevos interrogantes hacia lo social atravesando la problemática de la intervención.

    Además, los fuertes cambios ocurridos durante la década desde lo socioeconómico, en términos, por ejemplo de la crisis de las economías regionales y la aparición de fuertes corrientes migratorias desde el interior del país, planteaban fundamentalmente, nuevos escenarios, como así también la emergencia de nuevos actores sociales. Es así, que como producto de la crisis económica y las migraciones se multiplican las “villas de emergencia”. Estas serán el escenario de intervención mas significativo sobre el final de la década.

  2. b) La vigencia o preponderancia de paradigmas explicativos provenientes de las Ciencias Sociales o de las Ciencias de la Salud
    Este modelo dentro del campo de la salud, se vincula con la noción de planificación normativa dentro del campo de la salud. Estas cuestiones, implican, una participación diferente del Estado en cuanto a su relación con la sociedad, en términos de ordenamiento social.

    A su vez la intervención desde el Estado en la Sociedad, está signada por el “paradigma de la modernización”, originada en la década de los cincuenta donde el Estado, alcanza un papel de modernizador de la sociedad, aportando innovación técnica, pero mas inclinado hacia la modificación de las costumbres, interviniendo sobre las resistencias al cambio y la implementación de políticas de “promoción de la comunidad”.(García Delgado p.32)

    Esta concepción dentro del campo de la salud, marca cierta relevancia de la prevención “normativa”, buscando la disminución de la incidencia de problemas específicos entendidos como casos y comienzan a utilizarse conceptualizaciones vinculadas con los criterios de adaptación, marginalidad, etc. Desde la estrategia de la Alianza para el Progreso se firman convenios que implican aportes económicos a la nación, las provincias y los municipios, se apuntaba a programas de maternidad e infancia; saneamiento ambiental, agua potable; control de las enfermedades transmisibles; inmunizaciones; atención de las áreas rurales, desde una orientación hacia la educación sanitaria.

    La aplicación de este marco conceptual se relaciona en forma relevante con la búsqueda y construcción de una tendencia a la modernización de la sociedad.

    Estas estrategias de intervención involucran en forma relevante a la comunidad, siendo esta un “nuevo” lugar donde las prácticas del campo de la salud, llevarán adelante sus acciones.
    A su vez, el marco conceptual del modelo Desarrollista, implica una serie de cambios que influirán en el mediano plazo. La aparición de los centros de salud, ahora bajo la noción de planificación normativa, el desarrollo de áreas prorgramáticas alrededor de hospitales o unidades sanitarias, implica una sucesión de cambios con respecto al pasado. Por otra parte, al utilización de modalidades de intervención combinadas e interdisciplinarias, le dará al Trabajo Social un papel diferente que al asignado en forma clásica desde el discurso médico.
    La visión comunitaria de la salud, también implica la búsqueda de participación de la misma, y por ende el desarrollo de estrategias de intervención que van mas allá del caso individual. También la búsqueda de colaboración de la comunidad significó la incorporación de Agentes Sanitarios, estos requerían ciertos lineamientos de capacitación, a fin de que obtengan conocimientos sanitarios básicos, en estas modalidades de capacitación comienza el trabajo social a participar en forma cada vez mas activa.

    Lo mismo ocurre dentro del campo de la salud mental “La comunidad es llamada a colaborar (que no es lo mismo que participar), aunque se mantiene el poder de las decisiones en aquellos que se supone sostienen el saber. Su modelo de salud- enfermedad subyacente sigue siendo el normativo” (Stolkiner, A. 1988)

    La intervención del Trabajo Social dentro del campo de la salud en la perspectiva del modelo Desarrollista se da a partir de determinados lineamientos generales, en primer lugar se toman conceptos básicos que provienen de las Naciones Unidas como “ Principios de la Organización de la Comunidad”;
    1- La organización de la comunidad es un proceso de adaptación al cambio, pero con metas que el pueblo de una localidad ha deseado hace muchos años o ha aprendido a desear;
    2- La adaptación e s integral y afecta directa e indirectamente a los aspectos materiales, sociales y espirituales de la vida de la comunidad;
    3- Enfoca el bienestar del grupo total y no el mejoramiento de la situación de algunos individuos;
    4- Está basada en la acción consciente y el rechazo al fatalismo. Busca voluntariamente metas postivas;
    5- la organización de la comunidad necesita los esfuerzos cooperativos. Si el pueblo no participa activamente no hace su propia adaptación
    .(ware, C.1958).

    Por otra parte el marco conceptual de ese modelo se relaciona con la teoría social parsoniana. En especial con el texto el “Sistema Social” (1950), las orientaciones en cuanto a la intervención desde el Trabajo Social se vinculan con la teoría de la acción en este autor, pero fundamentalmente la visión de la sociología estructural funcionalista, Parsons marca en esa escuela su sello propio, apuntando sus tesis sobre el papel del valor, en definitiva sobre el componente ético de la acción humana, lo que marca el funcionalismo parsoniano, es que la acción está fuertemente condicionada por los distintos subsistemas( familia, escuela, cultura).

    Durante el mismo contexto de la década de los sesenta, en 1965 surge lo que se denominas la generación del 65, a partir de un grupo de trabajadores sociales, argentinos, uruguayos y brasileños, desde donde surgirán aportes que lentamente van a ir construyendo el movimiento de Reconceptualización, lo que implica la aparición de otro modelo de intervención desde la perspectiva de la investigación.

  3. Las acciones constructivas relevantes del Trabajo Social en el campo de la salud
    A partir de la puesta en marcha de una nueva modalidad de intervención, si se quiere mas organizada en cuanto a su sistematización, se comenzó a trabajar desde una perspectiva relacionada con los objetivos generales de la estrategia de desarrollo de la comunidad, desde una perspectiva técnico científica.

    Desde la propia práctica el Trabajo Social se insertó en esta nueva estrategia, que en el campo de la salud implicó el comienzo de la intervención desde una perspectiva de “salud comunitaria”. De todas maneras, algunos autores plantean que el modelo de desarrollo de la comunidad se llevó adelante a partir de l966, luego del golpe de estado del general Onganía esta tendría dos formas de explicación; a) la ideología corporativista- comunitarista, de algunos sectores del gobierno de Onganía que le dio cierta preponderancia a las instituciones intermedias y comunidades y la presencia de algunos sectores del Trabajo Social que privilegiaban el trabajo de campo y la movilización y concientización de los sectores populares (Tenti Fanfani, E.p88).

    A su vez estas cuestiones implicaron la construcción de explicaciones desde la propia práctica del Trabajo Social dentro de este modelo, puede entenderse desde diferentes planos.

    Por un lado la intervención centrada en el hacer cotidiano y la puesta en marcha de programas específicos en muchos casos desde una formación sectorial y especializada, implicó cierta proyección de esta práctica en cuanto a la ocupación de un espacio definido dentro del equipo de salud comunitaria. Por ejemplo, en el caso de la Provincia de Entre Ríos, la aplicación de esta modalidad de intervención influyó en la disminución de la tasa de mortalidad infantil en forma significativa con una participación activa de trabajadores sociales formados para la intervención comunitaria.
    Estas cuestiones implicaron cierta preponderancia de la práctica por sobre la teoría, significando que los “avances dentro de la profesión” surgirían desde un mayo y más numeroso número de intervenciones. Por otra parte, surge como correlato de este modelo una visión crítica, expresada en la denominada generación del 65, que implica un inicio de revisión de la tarea de los trabajadores sociales, que en poco tiempo conformará el movimiento de Reconceptualización.

    Estos desarrollos implicaron la construcción de aportes científicos desde la disciplina, pueden observarse dentro de este modelo desde la revisión crítica del marco conceptual del funcionalismo.

  4. Las Formas de Transmisión del Conocimiento
    Las formas de transmisión del conocimiento, se presentaron dentro del marco de la investigación, a partir de las fuentes bibliográficas consultadas y el trabajo de campo, como muy diversas y específicas en cuanto a las características de los programas que se llevaban adelante en el terreno de la salud comunitaria. Es decir, se observa una transmisión de conocimiento mas vinculada con la práctica, con la resolución e intervención en situaciones concretas, pero dentro de estrategias diseñadas previamente por organismos nacionales e internacionales. Con respecto al desarrollo del Trabajo Social dentro de las instituciones hospitalarias en esta época se observa una tendencia a llevar adelante intervenciones vinculadas con la administración de recursos.

  5. La formación profesional
    La formación profesional es diversa y muestra la existencia de distintos ámbitos de capacitación en diferentes unidades académicas, institutos terciarios o cursos específicos. Los textos mas utilizados en la formación de los trabajadores sociales plantean, el desarrollo de la comunidad es planteado como un proceso, orientado hacia la educación.

Las características de la Intervención
  1. Los diferentes perfiles de demanda hacia el Trabajo Social
    Encontramos dentro de este modelo dos perfiles diferenciados de demanda ambos se relacionan con la inserción institucional de la profesión. Es decir, existe una clara diferenciación de la demanda en el ámbito hospitalario con respecto al ámbito comunitario. En el primer caso las demandas surgen desde la institución o desde otros servicios dentro del hospital, a su vez se observa dentro del contexto del modelo desarrollista una dependencia del servicio social hacia el cuerpo médico, es decir que las demandas surgen desde el discurso médico y desde la población que concurre al hospital. En este aspecto pareciera que se mantenía la vigencia de papeles asignados hacia el trabajo social hospitalario desde una perspectiva paramédica.

    En la perspectiva de intervención comunitaria en salud, se observa cierta construcción de demandas que separan lentamente a la profesión de la perspectiva médica, de todas maneras este corrimiento se da hacia los planes y programas que surgen de las Políticas Sanitarias. Es de destacar, que desde esta perspectiva se podría inferir la existencia de un papel mas protagónico del Trabajo Social, dada la importancia de las estrategias de intervención comunitaria típicas de este modelo. Paradojalmente, si este protagonismo realmente existió, no se vincularía con la formación profesional, ya que los trabajadores sociales que intervenían en instancias de salud comunitaria tenían menor formación teórica y en algunos casos su vinculación con la intervención se lograba luego de cursos breves y específicos.

  2. Las Reglamentaciones y Normas Institucionales de la práctica del Trabajo Social y las Incumbencias Profesionales.
    Las reglamentaciones y normas institucionales para el Trabajo Social en este período, lo vinculan con un perfil más técnico que profesional. Por otra parte, las reglamentaciones, plantean una importante cantidad de espacios de intervención profesional dentro del campo de la salud. Se observa, en la bibliografía consultada, como dato significativo que la mayoría de los espacios de inserción profesional, en tanto la necesidad de la intervención del Trabajo Social son acompañados por diferentes normativas nacionales y provinciales.

  3. La existencia de Códigos de Etica y las Formas de Asociación Profesional
    No se observa la existencia de códigos de ética o forma asociativas relevantes en este modelo, ambas cuestiones parecen presentarse desde diferentes esferas de decisión personal. Es posible que tanto los códigos de ética como las modalidades organizativas se entrecrucen con los aspectos más normativos de las incumbencias del perfil profesional.

  4. Opción por determinadas técnicas de intervención.
    La opción por determinadas técnicas de intervención, surgen de la estrategia del “desarrollo de la comunidad”, la misma se orienta hacia el trabajo comunitario, pero también durante el período de aplicación del “modelo desarrollista”, comienzan a aparecer las instancias de intervención de tipo grupal. Las técnicas grupales, comienzan a ser utilizadas no solo como dispositivo de intervención, sino como una nueva manera de articular individuo y sociedad. Desde esta perspectiva, es planteada la utilización de esta modalidad de intervención en algunas de las entrevistas realizadas.

    Cabe destacar que sobre la década de los sesenta, comienza a extenderse el campo de lo grupal en la Argentina. Así, por ejemplo, en 1957, se publica “Psicoterapia de Grupos”, escrito por E. Pavlovsky, E.Rodrigué y M. Langer. Pero esa visión de lo grupal, que si bien tiene una marca psicoanalítica inmediatamente se va a incorporar al campo de lo social. Muchas veces el impulso de búsqueda de una visión más social del problema de la salud mental se origina en los propios psiquiatras., lo que demostraría ciertas influencias del contexto o de los nuevos pradigmas vigentes.

    Otro antecedente interesante de la entrada de lo grupal en la Argentina, es la llamada “Operación Rosario” , a fines de la década de los cincuenta, esta actividad impulsada por Enrique Pichón Riviere, convocó a mas de mil personas en la ciudad de Rosario, con la finalidad de contextualizar y pensar a esas ciudad, este hecho implicó una apertura extra profesional del campo de lo grupal , donde lo social comienza a tener protagonismo, ahora como dirección de las intervenciones .

    La visión de lo grupal como forma novedosa y operativa, y la opción por este tipo de forma de intervención se da en diferentes aspectos, que van desde los hospitales, hasta los planes de salud comunitaria, desarrollándose modalidades que hoy denominaríamos de tipo “Taller”.
    La intervención desde lo grupal, también se relaciona con la aplicación de estrategias de intervención vinculadas con la educación popular.

    En síntesis, la opción por determinadas técnicas de intervención se relaciona con el contexto de la década de los sesenta, donde lo social cobra un protagonismo importante.

    A su vez, lo novedoso dentro del campo del Trabajo Social, surge a partir de las estrategias de intervención comunitaria, donde, el “desarrollo de la comunidad”, va a marcar nuevos rumbos y opciones, que en poco tiempo cobrarán una dimensión crítica.

  5. Las formas típicas de intervención.
    Las formas típicas de intervención, tienen dos aspectos. En principio, a nivel hospitalario, se mantiene la perspectiva de intervención mas antigua vinculada con la orientación social y la gestión de recursos. La cuestión de los recursos dentro del Trabajo Social emergen junto con la construcción del Estado de Bienestar en la Argentina en ese período. A su vez, en las instituciones hospitalarias, en especial dentro de la intervención en instituciones psiquiátricas, las estrategias grupales construyen lentamente lo que se podría denominar intervenciones típicas del Trabajo Social en salud durante ese período. Por otra parte, las intervenciones típicas de tono comunitario se encuentran mas asociadas a la efectividad de los programas y a la búsqueda de metas y objetivos concretos, entrelazados con los programas de salud comunitaria.

3-2. El Modelo de la Reconceptualización
Comprensión y Explicación de la Problemática Social en el campo de la salud
  1. El contexto. La vigencia o preponderancia de paradigmas explicativos provenientes de las Ciencias Sociales o de las Ciencias de la Salud..
    Los inicios del modelo de Reconceptualización pueden ubicarse en la mitad de la década de los sesenta, a partir de la denominada generación del 65. Este es entendido por la mayoría de los autores consultados, como una corriente que intentaba cambiar en forma sustancial los presupuestos básicos del Trabajo Social. Es decir que los orígenes del Modelo de Reconceptualización en cuanto al contexto son muy similares a los del Modelo Desarrollista, con la diferencia en que los rasgos contextuales descriptos en este último, se van acentuando a partir de mediados de la década de los sesenta.
    Estas cuestiones, muestran la existencia de un diálogo entre los dos modelos, donde desde la Reconceptualización se tendrá una fuerte visión crítica de los presupuestos del modelo anterior. De todas maneras, los aportes téncicos y metodológicos que aparecen con el Modelo Desarrollista, son revisados desde una visión crítica y resignificados en clave de las nociones de concientización, praxis y transformación de la realidad. El modelo de Reconceptualización ya no plantea el desarrollo o la Modernización de la comunidad o de la Sociedad, su propuesta es el cambio de la misma, y es justamente en este aspecto en donde encontramos sus anclajes sobre fines de la década de los sesenta hasta el golpe de Estado de 1976.

    Este cambio importante dentro del marco conceptual de la profesión de da dentro de lo que García Delgado, entre otros, denomina el paradigma de la dependencia y se apoya en la teoría de la dependencia, de gran auge en diferentes campos de las Ciencias Sociales, la Economía, La Educación, como así también dentro de la Salud en general y la Salud Mental en particular. ”En los sesenta emerge un paradigma contestatario: el de la dependencia. Este va a poner en duda los supuestos y expectativas del anterior (modernización) sobre la posibilidad de recorrer el mismo camino y destino de las sociedades centrales, poniendo el acento en el doble vínculo existente entre el Estado con los países centrales y las clases dominantes locales. Su foco central será la contradicción centro y periferia y, a diferencia del anterior paradigma, de carácter sociológico, esta será de carácter económico – estructural con influencia neo marxista. Este paradigma, iluminaba un sujeto del cambio: la clase trabajadora”. García Delgado, pp; 33/34.1994)

    Sobre el final de la década en la Argentina se gesta dentro del Trabajo Social un movimiento que se denominó de Reconceptualización. Esta aparición es consecuente con diversos movimientos similares que abarcan a casi todas las disciplinas de las llamadas "Humanidades". Estos se caracterizaban por, la integración del análisis político e ideológico de la situación incorporándolo a los marcos conceptuales, proponiéndose no solo una descripción de éstos sino también una marcada intervención sobre los mismos. En otras palabras, de la misma manera que se politizaba la vida cotidiana y la sociedad, se trataba de que las diferentes prácticas se integraran activamente en este proceso.

    En este aspecto y en especial dentro del movimiento de Reconceptualización, se hacía principal hincapié en la realidad de la Argentina dentro de su inserción en América Latina, en su condición de país dependiente y en las características socioeconómicas y políticas donde se insertaba la crisis. Generalmente se plantea que la Reconceptualización es un movimiento con características definidas;

    1. La vinculación específica con la realidad latinoamericana;

    2. El incremento de la práctica política o politizada.

    3. El desarrollo de un proceso crítico en los ámbitos académicos.
      Estas cuestiones, se apoyaban en la necesidad de estudiar y actuar sobre la realidad latinoamericana desde la problemática de la colonización, que se expresaba en la dependencia y en la conformación estructural de la crisis.

      Estas situaciones, hicieron que el Trabajo Social atravesara por una fuerte revitalización. Ya no se trataba de buscar paliativos para superar situaciones de "carencia" o formas de acción que apuntaran al "desarrollo", la idea era generar prácticas que lograran transformar esas realidades. Todo este juego, implicó una fuerte revisión metodológica, teórica y de sentidos en cuanto a la disciplina.

      La Reconceptualización, por tener características de movimiento, contenía a distintas vertientes que iban desde un marcado cientificismo hasta la transformación rotunda del eje de las prácticas. Pero, más allá de las diferentes corrientes que la Reconceptualización tuvo, el atravesamiento fundamental del movimiento, fue la generación de nuevas prácticas y metodologías de intervención, que buscaban en general lograr un proceso de concientización en los grupos y comunidades donde se intervenía.

      Para tal fin, se planteaba como necesario, reformular la práctica del Trabajo Social, en especial adaptándola a la realidad de un país dependiente.
      Nuevos sentidos y metodologías comenzaron a tomar fuerza dentro de las ciencias sociales, la visión crítica de la realidad y un marcado compromiso con esta en cuanto a transformación, también signan la época y tienen una importante repercusión en la Argentina. Una de las polémicas más importantes dentro de este campo se expresó entre dos corrientes de pensamiento relevantes; el Estructuralismo y el Existencialismo Sartreano. El primero, representado por Claude Levi Strauss, se proponía como el mejor camino para poder captar los fenómenos de "lo otro".
      Muchas de las obras importantes de la época y que tuvieron gran influencia dentro del Trabajo Social, contenían influencia estructuralista. Por ejemplo los trabajos de Marcusse y Althuser, leían ya la realidad desde una perspectiva cercana al estrucuralismo y aportaban nuevos elementos para su análisis. Se trataba de aproximarse a un "lugar de la verdad", recientemente visualizado y la polémica giraba en parte en torno a estos parámetros. Por otra parte, las ciencias sociales y el Trabajo Social son atravesados por nuevas lecturas del Marxismo, que era entendido como una teoría capaz de resolver desde lo macro las cuestiones que se debatían dando el marco necesario para la transformación de la sociedad.

      El Trabajo Social Reconceptualizado y las prácticas que incorporaron un compromiso similar, optaron por aproximarse de diferentes maneras a ese lugar de "lo otro". Es decir con aquellos que la sociedad excluía, los "marginados", "los inadaptados", los desposeídos. Es justamente en esos espacios donde el Trabajo Social, fue a realizar sus prácticas, ahora compartiendo vivencias en común, aprehendiendo como tal vez ninguna otra práctica profesional de la sabiduría de los "sin voz", los extraños, los diferentes....
      Es en esa época donde comienzan a dejarse de lado , viejos criterios en la profesión , que el desarrollismo había intentado revitalizar, así se va construyendo una práctica que plantea un compromiso con los sectores populares. Ese "otro", se transforma ahora en activo, en un protagonista clave del proceso de liberación. Al igual que en otros campos, se trataba de trabajar en la génesis y el desarrollo de la relación dominador - dominado, conformando alternativas para romper esa dualidad. Las obras de Paulo Freyre y su conocida "Pedagogía del oprimido", van a ser estudiadas dentro del campo del Trabajo Social, dando el sentido concientizador a la práctica, atravesando a lo grupal o lo comunitario.

      El movimiento de reconceptualización, no hubiera existido sin determinadas condiciones sociales, económicas y políticas, las posibilidades de este, se truncaron, luego del golpe de estado de 1976. De todas maneras, quedó como una experiencia clave dentro del Trabajo Social.

      Estas cuestiones impactan de manera significativa dentro del campo de la salud en general y de la salud mental en particular. Durante ese período de aplicación de este “modelo”, las acciones sanitarias también van a resignificarse en clave de la Reconceptualización. Este proceso se expresa dentro de las instituciones de salud, como así también en las intervenciones de salud Comunitaria.

    4. Las acciones constructivas relevantes del Trabajo Social en este campo.
      Las acciones constructivas relevantes del Trabajo Social se vinculan con el crecimiento que tiene la profesión a partir del modelo “Desarrollista”, y la revisión de categorías de análisis y marcos conceptuales en el modelo que estamos analizando.

      Desde el denominado “Grupo ECRO”, se plantean algunas cuestiones vinculadas con la intervención en el campo de lo grupal, en 1977 se publica “Trabajo Social con grupos” (Editorial. Humanitas), desde donde se proponen estrategias de intervención grupal más específicas y vinculadas con el Trabajo Social. En este texto se da importancia a la cuestión interdisciplinaria, y se toman algunas categorías y concepciones provenientes de la Psicología Social desarrollada por la escuela de Enrique Pichón Riviere.

      El texto de Brandenbrug, Ana Servicio Social Hospitalario, plantea metodologías de intervención específicas dentro de las instituciones de salud y es publicado por la editorial Humanitas en 1968.

      Una de las publicaciones que circulaba en esa época era la revista Selecciones de Servicio Social, esta contenía artículos vinculados con el campo de la salud, por ejemplo el trabajo de Olga M.Acuña, Salud y Servicio Social en Costa Rica”, publicado en 1974.

      Es de destacar que en la investigación realizada no se observan presencia de gran cantidad de textos sobre la intervención del Trabajo Social en el campo de la salud. En las entrevistas realizadas, en general los entrevistados plantearon que se trataba de aplicar los conocimientos básicos que aportaba el movimiento de Reconceptualización a fin de adaptarlos a la práctica en este campo.

      Otra cuestión que influye en el marco conceptual del Trabajo Social en general es el Documento de Teresópolis, publicado en 1970, en Buenos Aires, en el mismo se plantean las bases metodológicas del Servicio Social Reconceptualizado

      En principio la Reconceptualización intenta redefinir el espacio de intervención planteado por el modelo Desarrollista, la cuestión de la comunidad va a ser discutida por diferentes autores en clave de los paradigmas existentes en el contexto ya explicado.

      Los conceptos de área geográfica, participación, comunidad, desde una visión que intenta apoyarse en lo cultural. Pero, en definitiva la revisión de categorías hace a la esencia del modelo anterior; “El Desarrollo de la Comunidad”, en un texto de Ezequiel Ander Egg denominado” Metodología y práctica del Desarrollo Comunitario”, se plantea que éste es una actitud, mas que la naturaleza del trabajo en sí mismo. A su vez se plantea que no es posible dejar de lado la vinculación entre ese nivel de intervención y el desarrollo socioeconómico. Así, Ander Egg en el texto citado, planteará que,.. “ el Servicio Social tiene una función dinamizadora y concientizadora para promover y orientar los cambios estructurales de nuestra sociedad” Ander Egg, E op. Cit. Pag.40)

      Por otra parte se planteará una visión reconceptualizadora con respecto al sujeto sobre el que interviene el Trabajo Social; “El servicio social reconceptualizado, pretende establecerse como un humanismo en acción real. Por lo tanto, el hombre es para la disciplina un sujeto que trata de apoderarse de nuevo de su esencia, un punto de partida y un punto de llegada, en tanto trata de conseguir junto con el hombre una práctica transformadora de la realidad”(Kisnnerman; N.1980). En otros textos, estudiados en la recopilación bibliográfica, aparece una visión mas vinculada con la idea de transformación de la realidad desde la metodología “Por conciencia, entendemos la percepción de la situación- crisis, peligros y posibilidades- subjetiva y objetiva en que se halla el pueblo.” (Bosch,M/Coelho, S. Pag. 78 .1976)

      En síntesis los aportes de la profesión en este modelo, no se relacionan directamente con el campo de la salud. De todas maneras, de las entrevistas realizadas y de los estudios de las historias sociales, surge, la aplicación de los lineamientos básicos de la Reconceptualización al campo de la salud

    5. Las formas de transmisión del conocimiento y La formación profesional.
      Las modalidades de transmisión de conocimientos dentro del ámbito laboral no varían en forma significativa con relación al modelo anterior, dentro del campo de la salud, estas cuestiones implican un nuevo “lugar” de conocimiento que es la comunidad. En este aspecto es la comunidad la que va a influir dentro de la institución hospitalaria. De esta forma, la aparición de cursos, jornadas, encuentros, se relacionan con la salud comunitaria. A su vez, dentro del Hospital, se observan cambios en especial en los hospitales psiquiátricos donde, se transmiten dispositivos de intervención, esencialmente de tipo grupal y con una fuerte visión social de las problemáticas en salud mental.

      Por otra parte, la formación profesional de los trabajadores sociales se articula en forma significativa con el contexto. De esta forma, cambian planes de estudio hacia una tendencia mas relacionada con una lectura crítica de la realidad y la búsqueda de instrumentos para transformarla, es así que se modifican los planes de estudio en clave de estas cuestiones. Lo mismo ocurre con la denominación de la profesión que cambia desde el Servicio Social hacia el Trabajo Social. Una publicación de la época especializada, en sus primeros números se denomina “Hoy en Servicio Social”, en el 4° número cambia su denominación a “Hoy en Trabajo Social”, los editores explican el cambio de nombre desde los aspectos contextuales y la adscripción hacia lo que denominaban la Reconceptualización.

      Este cambio de nomenclatura se relaciona con las características explicadas mas arriba en cuanto a la construcción del Modelo General o Global y que hace a las diferentes etapas en la historia de una práctica en camino hacia la profesionalización.

      De todas maneras, la profesionalización no formaba parte de las reivindicaciones de todo el movimiento de Reconceptualización, pero mostraba cierta tendencia que se ratifica en los modelos más actuales.


    Características de la Intervención

    a) Los diferentes perfiles de la demanda hacia el Trabajo Social.
    Por ejemplo en las “Líneas de Acción a Nivel Comunitario” , planteadas desde el “área programática” del Hospital Evita de Lanús en 1974, observamos:” Objetivos 1.Entrenamiento y organización en el trabajo vecinal a través de la participación en las tareas de promoción, detección precoz y control periódico de los niños de 0 a 2 años; 2; motivar a la población para que tome conciencia de la necesidad de enfrentar el problema....” (Policlínico Evita .Planes y Programas –mimeo). En otro documento, del mismo Policlínico, se explica el surgimiento del Grupo de Promotores, “En la medida en que mejor esté organizada la comunidad a través de sus organizaciones de base, mejores serán las posibilidades de alcanzar un buen nivel de salud y menores los riesgos de enfermar y morir a los que está sometida una población. A medida que una comunidad se organiza disminuyen los desordenes de salud de la misma”(Policlínico Evita . Op. Cit.) .

    Desde la misma institución se inicia en 1972 un espacio terapéutico para el tratamiento del alcoholismo, este se planteaba en “Etapas del Proceso Terapéutico del Paciente Alcohólico”, en las etapas Intermedia y de control se incluía la intervención del Trabajador Social, desde el abordaje familiar hasta las visitas domiciliarias.

    Las actividades detalladas mas arriba se inscriben dentro de lo que se denominó, psiquiatría comunitaria, la cual tuvo un desarrollo significativo en el sur del Gran Buenos Aires.
    b) Las reglamentaciones y normas institucionales de la práctica del Trabajo Social. y las incumbencias profesionales
    No se observan cambios relevantes dentro de las normas de funcionamiento de los servicios sociales. De todas formas, la emergencia de lo social implica la creación de diferentes programas que son apropiados por la institución. En este aspecto se visualizan diferencias con el modelo anterior. Otra característica del modelo de Reconceptualización es la apertura hacia la interdisciplina, estas circunstancias es posible observarlas en todas las profesiones del campo de la salud. Es así, que la aparición de lo social en clave de la década de los setenta, significó nuevas aperturas y la construcción de equipos interdisciplinarios. Estos si bien están planteados en el modelo anterior, las interacciones de las profesiones se hacen más fuertes en este contexto.
    c) La existencia de códigos de Etica y las formas de asociación profesional.

    Con respecto a los Códigos de Etica, pueden encontrarse antecedentes dentro de este modelo a partir de dos aspectos. En principio desde mediados de los sesenta comienzan a circular textos que hacen referencia a la ética de la profesión. Los mismos se relacionan con los presupuestos básicos y el marco conceptual del modelo de Reconceptualización, es decir una vinculación entre las cuestiones éticas y la idea de praxis transformadora, en esa línea se podrían ubicar algunos textos como; “Servicio Social para una nueva época” de Ezequiel Ander Egg (1966); “El Trabajo Social como acción liberadora” del mismo autor(1972); “ABC del Trabajo Social Latinoamericano” de Norberto Alayón y otros(1971); Códigos de Etica del Servicio Social de Laura Grazziosi (1978); Etica para el Servicio Social, de Natalio Kisnerman(1970).

    Con respecto a las formas asociacitvas dentro de la profesión, estas crecen durante el desarrollo de este modelo, como la Asociación de Asistentes Sociales de Buenos Aires.

    1. La opción por determinadas formas de intervención y sus modalidades típicas.

    La opción por determinadas formas de intervención se vincula dentro de este modelo, con la idea de praxis transformadora orientándose la misma hacia la idea de concientización. En este aspecto, el concepto es tomado de la pedagogía y resignificado dentro del campo del Trabajo Social, para Ander Egg, concientizar implica; “una forma de designar una modalidad operativa que tiene por finalidad <<hacer tomar conciencia>>. <<despertar la conciencia>, del valor y dignidad del hombre en cuento hombre y del sentido de lo humano y de su vocación. Esto implica que el hombre se ubique en alguna medida, como agente activo de su inserción en la naturaleza y en la sociedad...La concientización es siempre una toma de conciencia que se traduce en acción liberadora” (Ander Egg, E. P89).

    Desde esta perspectiva, la opción por diferentes metodologías de la intervención dentro del Modelo de Reconcepualización, se encuentra orientada hacia la noción de concientización. En este aspecto, se resignifican las modalidades de inmtervención comunitaria en el campo de la salud, ya no se está buscando solo la eficiencia de la aplicación de un programa en cuanto a mejorar determinados indicadores sanitarios, sino que la intervención se propone un objetivo superior, la generación y sustento de modalidades organizativas a nivel barrial.
    En esta línea se pueden asimilar las metodologías de intervención del campo grupal, estas apuntan a romper con la relación dominador - dominado, siendo este uno de los sustentos de la opción metodológica dentro de este modelo...”Yo había formado una bibleoteca con mas de 500 volúmenes, los pacientes tenían acceso a la lectura, todas las mañanas se hacía lectura de periódicos, se elegían los temas, se discutía, había alguien que hacía musicoterapia, se hacían reuniones con familiares, se hacía el acompañamiento terapéutico de uno a la ciudad”.Extraido de una entrevista realizada a una Trabajadora Social que ejercía su intervención el Hospital Alejandro Korn en la década de los setenta.

    En síntesis las formas de intervención se resignifican desde la vigencia de un nuevo paradigma explicativo, que se apoya en la teoría de la dependencia.


3-3 El Modelo de Trabajo Social Alternativo
Comprensión y Explicación de la problemática social en el campo de la salud

  1. El Contexto y la vigencia o preponderancia de paradigmas explicativos
    Luego del golpe de estado de 1976, se produce un retroceso sostenido del Modelo de Reconceptualización, se vuelve a una práctica de tipo “desarrollista”, pero, esta es percibida por los trabajadores sociales entrevistados como impuesta. Las restricciones impuestas al trabajo comunitario, el desmantelamiento del sector salud en cuanto a prestaciones y camas hospitalarias, marcan de alguna manera los años de la dictadura.
    A estas cuestiones se le suma la política arancelaria de los hospitales públicos, que implica direccionar gran parte de la intervención hacia la confección de encuestas, que determinaban la eximición o no del pago del arancel. Los textos de la reconceptualización circulan en forma casi clandestina y son quitados de los programas de estudio en las universidades intervenidas por la dictadura. Todas estas cuestiones, generan una gran fragmentación del campo profesional y una circulación si se quiere subterránea de textos y materiales, que en poco tiempo se van a relacionar con los interrogantes que surgen a principios de los ochenta. La circulación de información se da a través de grupos de estudio y en instituciones de la sociedad civil que se dedican a trabajar sobre problemáticas puntuales como la drogadicción.

    A partir de la década de los ochenta, una serie de acontecimientos impactan en forma relevante en la intervención del Trabajo Social y en las demás disciplinas del campo de la salud. Los indicios de desmoronamiento del Estado de Bienestar, hace a la aparición de Políticas Sociales cada vez mas restringidas y residuales con tendencia a la focalización. Desde un punto de vista teórico, la caída del Estado de Bienestar significa también en parte el ocaso del sustento funcionalista de las prácticas que había tenido auge en la década de los sesenta.
    El trabajo Social se encuentra en ese momento en un punto de inflexión, donde se restringen las posibilidades de respuesta desde las Políticas Sociales y por otra parte, se incrementan las demandas hacia los servicios sociales como efecto de la crisis socioeconómica que atraviesa la Argentina. A su vez, la recuperación de la democracia, marca de alguna manera una nueva valorización de ésta y signa en forma de marco las acciones desde la intervención. En este modelo , lo que sobresale es la visión participacionista de la intervención en salud, en especial dentro del trabajo comunitario. Estas cuestiones también se relacionan con las estrategias internacionales en este campo, reafirmándose los postulados de la Atención Primaria de la Salud, ahora dentro de un contexto democrático.
    Otro dato significativo de la época se relaciona con la emergencia dentro de los nuevos Movimientos Sociales, las organizaciones relacionadas con las cuestiones de género, las tomas de tierra, los movimientos de derechos humanos, etc, conforman nuevos sujetos y escenarios de intervención, que se diferencian del contexto de aplicación del Modelo de Reconceptualización. En pocas palabras, si el escenario de los setenta era la Villa de Emergencia, el nuevo escenario de los ochenta es el de los asentamientos. Estos cambios implican nuevos perfiles de población, nuevas formas de demanda y diferentes modalidades organizativas. Todo este juego se da en un contexto de restricción de las políticas sociales en sus formas típicas de intervención. En este período, se inicia una crisis en cuanto a los recursos, circunstancia que impacta en la administración de los mismos. Otra cuestión que aparece en los ochenta y que se va a ser mas fuerte a partir de la década de los noventa, es la emergencia de los “nuevos pobres”.

    El paradigma que crece dentro del campo de la salud, vinculado con la salud comunitaria es el de la “participación”, el mismo proviene de influencias de desarrollos en otros países de América Latina, en estos, existía un mayor desarrollo de los Movimientos Sociales existiendo nuevas articulaciones con las prácticas en el campo de la salud y la política. Por ejemplo, el modelo de salud comunitaria que se comienza a aplicar en Nicaragua luego de la Revolución Sandinista. Alicia Stolkiner, plantea la existencia de un modelo de “concepción participativa integral”...”En América Latina este modelo puede ser considerado en gestación( hace referencia a las experiencias de salud mental comunitaria de Nicaragua), suceden experiencias puntuales con resultados diversos. Muchas de las propuestas encuadradas dentro de los grandes lineamientos de esa concepción han sido interrumpidasj unto con las habituales interrupciones de las formas democráticas de vida”(Stolkiner, Alicia, Op. Cit. p58.)

    La recuperación de la democracia implica toda una posibilidad nueva para la intervención frente a las nacientes demandas sociales signadas por el contexto. Por otra parte, el impacto de la crisis, tanto en sus aspectos económicos como sociales, produce nuevos interrogantes hacia lo social y la intervención; el crecimiento del desempleo, la fragmentación social, la emergencia de nuevos problemas, ya es visualizada por este modelo, donde la respuesta desde la intervención se inclina ahora hacia la participación.

    En 1987 se publica en la revista del CELATS (Centro de estudios Latinoamericanos de Trabajo Social) con sede en Lima (Perú) un artículo denominado Trabajo Social Alternativo y proyecto Popular, sus autores son miembros del CELATS, Alejandrino Maguña, Diego Palma, Teresa Quiroz, Carlos Urrutia y Nilda Varas. En el mismo se plantean algunas cuestiones que van a ser útiles para caracterizar el modelo. En principio, el trabajo define que el Trabajo Social se inserta en un “espacio contradictorio”, el de las relaciones entre el Estado y las Organizaciones Populares, a su vez se plantea que el Trabajo Social solo puede proponerse como alternativo “en la medida en que se constituye como parte de una alternativa popular para el orden social”, a su vez se expresa que el TSA no es una nueva profesión, sino que “encuentra una tradición que le es propia a la profesión y se enraiza en ella”, se reconoce la dimensión política de la práctica, pero que se trata de una actividad profesional, “por lo tanto ajena a las directrices de cualquier partido”...”El trabajo social copera en la constitución (apropiada o no ) del sujeto popular en el espacio de lo local, y eso es la materia prima con la que se elabora la política”(Maguña, Alejandrino y otros pp 25)
    El trabajo mencionado toma y resume una serie de documentos que circulaban en esos años y que hacían referencia al Trabajo Social Alternativo, recoge aportes de diferentes autores del campo del Trabajo Social, Como Norberto Alayón, Nydia Alwin de Barros, Vicente de paula Faleiros , entre otros. Además las referencias a textos clásicos utilizados, las referencias son desde los aportes de Antonio Gramsci. También aparecen con mas vigor los textos de Agnes Heller, como por ejemplo sociología de la vida cotidiana.

    Todas estas cuestiones muestran diferencias con el modelo anterior, en principio la visión política que se propone se diferencia de las políticas partidarias con claridad, se percibe una vinculación de este modelo con una nueva valorización de la democracia, sin dejar de lado la influencia neo marxista esta se orienta a autores como Gramsci . Lo que indicaría sobre todo en el caso de Heller una mirada mas sistemática a la vida cotidiana, mostrando las tendencias que van surgiendo en los ochenta relacionadas con el estudio de lo local.

    En forma similar, en cuanto a la perspectiva de lo local, la OPS (Organización Panamericana de la Salud), propondrá sobre el final de la década la estrategia de SILOS (Sistemas locales de salud), la misma, se diferencia de las estrategias de los años sesenta y se va a ir inclinando hacia la búsqueda de desarrollos locales, sostenidos y sustentables, dentro del campo de la salud. La noción de Alternativa del TSA, podría ser resumida en tanto que el “proyecto popular” implica una alternativa a la caída del estado de bienestar, pero debe intentar comprender los nuevos acontecimientos de la década. Por otra parte en Argentina, dentro del avance de corrientes de sistematización dentro del campo del Trabajo Social, surgirá una revalorización de lo popular en términos de “cultura de resistencia” y de trabajo junto con los sectores populares.

  2. Las acciones constructivas relevantes del trabajo Social en este campo

    Las acciones constructivas del Trabajo Social en el campo de la salud, se relacionan con la actividad dentro de las instituciones hospitalarias, donde se resignifican programas o se crean programas nuevos en base a esta nueva modalidad de intervención y su relación con el contexto y los cambios en el campo de las Ciencias Sociales. A su vez, se observan acciones constructivas dentro del campo de la Atención Primaria de la Salud.

    A su vez, durante la década de los ochenta , comienzan a aparecer textos de Trabajo Social Vinculados con este campo, el libro de Natalio Kisnerman; Salud Pública y Trabajo Social, publicado en 1981, muestra una primera publicación sistemática desarrollada en la Argentina y referida al Trabajo Social en Salud. Por otro lado circulan textos dentro del campo del Trabajo Social, que vinculan la Educación Popular con la educación Popular en Salud. En la Provincia de Buenos Aires con el desarrollo del Programa ATAMDOS (Atención Ambulatoria y Domiciliaria de la Salud), se entrecruzan los marcos referenciales del modelo de Trabajo Social Alternativo con los de la Atención Primaria de la Salud, en un reportaje realizado a una Trabajadora Social del Programa ATAMDOS, se plantea” La APS es una estrategia de trabajo en comunidad que tiende a poner el protagonismo en los sujetos, de la práctica, esto es, los vecinos, tanto a nivel preventivo como asistencial ...trabajar con los procesos históricos y cotidianos de ese barrio, sus instituciones, la conformación y construcción de éstas.... Es importante discutir el sentido de la práctica de los equipos...desarrollar un trabajo especial con los integrantes en función de la permeabilización de la estructura sanitaria, es decir facilitar que la toma de decisiones se acerque a los sectores populares.(ATAMDOS, Reportaje Revista Margenpp13,14)

    En un artículo sobre la intervención del Trabajo Social en un servicio de “Hospital de Día” , se plantea. ”Se trata de un proceso de construcción, lo alternativo no se define por la forma, sino por la base ética, ideológica y conceptual en la que se asienta...El objetivo del tratamiento está dirigido a la resocialización y rehabilitación psiquiátrica...En este campo el Trabajo Social aparece como un vector correlacionante entre el adentro y el afuera institucional...El encuentro diario con hechos concretos, en el aporte de lo que llamamos “criterios de realidad” se hace necesario una traducción puntual de aquello que llamamos cotidianeidad, el conjunto de actividades que caracterizan la producción de los hombres particulares, los cuales a su vez crean la posibilidad de reproducción social”(Benchimol, Noemí y Otros. Abordaje Social en Hospital de Día. Revista Margen)

    Por otro lado la década de los ochenta se caracteriza por la irrupción dentro del campo del Trabajo Social de la Teoría Sistémica, esta impacta en forma significativa dentro de los servicios sociales de los hospitales psiquiátricos, pero es en muchos casos redefinida en clave del Modelo de Trabajo Social Alternativo.

    A su vez el modelo de Trabajo Social Alternativo impacta sobre temas específicos y emergentes en la década como la drogadicción. En un trabajo presentado en las 1as Jornadas de Trabajo Social y Drogadicción se planten alternativas de intervención vinculadas con la asistencia y prevención de uso de inhalantes en niños de 8 a 13 años, desde la aplicación de técnicas lúdico expresivas grupales y entrevistas individuales en un centro de Salud( Arias, Diana, Albornoz Miguel. Ponencia Presentada en las 1as Jornadas de Trabajo Social y Drogadicción del FAT)

  3. Las Formas de Transmisión del conocimiento
    En este aspecto el clima de época de la década de los ochenta, se caracterizar por una gran cantidad de encuentros Jornadas, Congresos, Cursos, etc que se incrementan a partir de la apertura política. Una característica que sobresale es la interdisciplinareidad de los mismos, donde el Trabajo Social tiene una participación activa. Por otro lado, la reaparición de la democracia trajo el crecimiento y revitalización de modalidades organizativas dentro del colectivo profesional.
    A su vez, se plantean nuevas formas de transmisión de conocimiento más orientadas hacia una “especialización “ temática como Drogadicción, SIDA, maternidad adolescente, violencia doméstica, etc. Se percibe la existencia de una línea participativa, como fue explicado mas arriba, relacionada con la corriente alternativista, dentro del campo de la salud en general. Un ejemplo de esas cuestiones es e Programa ATAMDOS o el programa PROSAFE, ya mencionados. Es de destacar que ambos programas planteaban modalidades de capacitación interdisciplinarias.

    A nivel Universitario, las Unidades Académicas de Trabajo Social comienzan a fortalecerse desde una cierta homogeneidad en los planes de estudios.

    Los Consejos profesionales que aparecen en la década de los ochenta, también plantean formas novedosas de transmisión de conocimiento.

    Por último, es a partir de esta década, donde se incrementan las publicaciones dentro del campo del Trabajo Social, ocupando la intervención en salud un espacio cada vez más prominente. Estas cuestiones se pueden relacionar con el crecimiento de la disciplina y una significativa inserción de trabajadores sociales en el campo de la salud, desde demandas hacia el trabajo comunitario.


Las Características de la Intervención
  1. Los diferentes perfiles de demanda hacia el Trabajo Social
    Los perfiles de la demanda hacia el Trabajo Social dentro del sector salud, se relacionan con; su inserción profesional dentro de lo que denominamos modalidades clásicas de intervención (vinculadas con gestiones, orientación y administración de recursos); la gestación desde los servicios sociales de programas específicos vinculados con las problemáticas sociales emergentes ; el Trabajo en Atención Primaria de la Salud; La intervención en Organizaciones de la Sociedad Civil, relacionadas con temas específicos como el SIDA o la Drogadicción.

    Estos datos surgen de las entrevistas realizadas, y del material bibliográfico estudiado, en especial las publicaciones de artículos, papers, o ponencias en Jornadas, Congresos, etc.

  2. Las Reglamentaciones , Normas Institucionales de la práctica del Trabajo Social y las incumbencias profesionales
    Como en el Modelo anterior, las reglamentaciones, normativas, etc, no cambian en forma sustancial. Se observa un cambio significativo en cuanto a perfil de práctica del Trabajo Social en los nuevos programas que se construyen en base a la estrategia de Atención Primaria de Salud, en este aspecto, en el Programa de Salud Ferroviaria, dependiente del Instituto de Servicios Sociales para el personal Ferroviario se observan las siguientes funciones; Integrar el equipo sanitario del área y participar en la planificación, ejecución y evaluación de las tareas del mismo ; Relevar en el área, los recursos existentes; Estimular la inclusión del contexto social en la atención de la salud de los beneficiarios; Promover acciones a nivel familiar y en especial grupal, favoreciendo diversas formas de participación solidaria (Programa de Salud Ferroviaria.INSSPF.1987)

    Todas estas cuestiones muestran nuevos perfiles de demanda hacia el la profesión, generadas desde distintos ámbitos como así también por el propio desarrollo de la intervención del Trabajo Social en Salud.

  3. La Existencia de Códigos de Etica y las Formas de Asociación Profesional.
    A partir de la década de los ochenta, con el fortalecimiento y aparición de los Consejos Profesionales, la disciplina incorpora códigos de ética ya acordados en el colectivo profesional, incluyéndose los mismos en la jura que se realiza al otorgarse la matrícula. Las formas de asociación profesional se normalizan y se multiplican por todo el país. Por otra parte dentro del campo de la salud, se observa una participación activa de Trabajadores Sociales en Asociaciones de carácter interdisciplinario <como la Asociación de Medicina General)> o en asociaciones que nuclean Organismos No gubernamentales. También en esta década existe una participación de los Trabajadores Sociales en las Asociaciones Profesionales de los Hospitales o en las Comisiones de Salud de gremios estatales como ATE(Asociación Trabajadores del Estado)

  4. La opción por determinadas formas de intervención: sus formas típicas
    Predominan las que se vinculan con los componentes básicos del Trabajo Social Alternativo, pero se extienden en diferentes ámbitos, institucional(hospital), Centro de Salud, y Organizaciones de la Sociedad Civil. Estas cuestiones marcan la necesidad de desarrollo de formas diversas de intervención. A nivel de los Centros de Salud, la coordinación de grandes grupos en función de problemáticas barriales aparece como relevante, lo mismo a nivel hospitalario (asambleas en hospitales psiquiátricos). Por otro lado, se multiplican las técnicas de intervención de tipo grupal, orientadas hacia; la educación popular, con modalidad de taller, el trabajo con expresión lúdico creativa, y la aplicación de aportes del psicodrama, como así también de la escuela de Psicología Social que había sido fundada por Enrique P. Riviere.

    En los ochenta, comienza a visualizarse cierta tendencia que va a ser mas clara en los noventa, la misma se vincula con la revalorización de la entrevista, ahora como forma de acceso mas profundo a la problemática de salud de los beneficiarios de los servicios sociales. También dentro de la actividad de los trabajadores sociales en el sector, se observa la aparición de profesionales de esta disciplina en comisiones asesoras de nivel legislativo, comisiones nacionales y en la elaboración de programas específicos.


3-4 El Modelo de Intervención en la Nueva Cuestión Social Comprensión y Explicación dela Problemática Social en el campo de la Salud

  1. La vigencia o preponderancia de paradigmas explicativos
    Este Modelo que describiremos, lo ubicamos, en sus inicios a principios de la década de los noventa y se vincula con algunas cuestiones que detallaremos.

    La irrupción de las nuevas formas de la exclusión
    Los acontecimientos ocurridos en los últimos años, muestran una serie de nuevos interrogantes hacia las Ciencias Sociales y hacia el Trabajo Social.
    Los nuevos debates, en especial dentro de la esfera de las Políticas Sociales y el Estado, se orientan en gran parte hacia la noción de Exclusión y de Ciudadanía. Los cambios ocurridos en la sociedad, nos permiten observar también la aparición de nuevas problemáticas, relacionadas con la exclusión, los procesos de precarización y la vulnerabilidad.
    En pocas palabras, uno de los datos más importantes relacionados con las prácticas profesionales que actuan dentro de la esfera del Estado, las ONG y hasta en el sector privado muestran que se está trabajando con una composición social fuertemente heterogénea y en un proceso de precarización y caída de tipo casi permanente, o con una fuerte presencia de la posibilidad de ésta.
    Por ejemplo, en las prácticas de los trabajadores sociales en hospitales psiquiátricos, hoy es posible observar la relación entre precarización y las problemáticas de salud mental. La irrupción de estas nuevas cuestiones aún no ha sido estudiada a fondo, pero marca la existencia de nuevos impactos en la subjetividad de los procesos sociales. Estos generan nuevos interrogantes, hacia las diferentes disciplinas. La influencia de los modelos neoliberales, ha desfigurado la imagen del estado benefactor, quedando poco claras las garantías para la ciudadanía.

    La noción de ciudadanía se ubica también dentro del contexto de crisis, ante la aplicación de modelos económicos que se expresan en una creciente desocupación, existiría cierta dificultad conceptual, ya que la significación de la idea de ciudadanía, en este siglo y en especial a partir de la aplicación de modelos de tipo keynessiano en la economía, se la puede relacionar con leyes sociales ligadas a la esfera del trabajo., y se vinculan con el concepto que asocia al estado de bienestar con la necesidad de mejorar la calidad económica de sus habitantes en formas de producción con bajas tasas de desempleo.

    A su vez, es posible observar a partir de diferentes modalidades discursivas existentes en nuestra sociedad, una cierta tendencia a la naturalización de la exclusión, lo que implicaría un deterioro significativo para la noción de ciudadano. La exclusión , a partir de su naturalización significaría también la impronta de fuertes construcciones desde lo simbólico hacia los sujetos mas desposeídos, circunstancia que traería nuevas formas de estigmatización y construcción de “etiquetas sociales” a grupos y comunidades.

    Trabajo Social y Comprensión - Explicación; algunos datos históricos
    A partir de éstos datos, surgen algunas preguntas en especial hacia la práctica del Trabajo Social. Una de ellos se refiere a las posibilidades de Comprensión-Explicación de ésta práctica frente a los nuevos acontecimientos. En otras palabras:¿Es válido o útil el conocimiento acerca de las problemáticas sociales, que el Trabajo Social viene construyendo en los últimos años?.

    Desde una perspectiva histórica, el Trabajo Social fue fundado a apartir de miradas hacia lo marco-social, desde una perspectiva teórica vinculada con el pensamiento Durkheimniano. La visión de lo marco-social, se puede relacionar con la necesidad de constituir poblaciones homogéneas en la perspectiva de aplicar acciones de “reparación”, aplicadas desde el siglo pasado o más atrás en el tiempo.
    Siguiendo a P. Rosanvallon,se podría plantear que el origen de las primeras acciones del estado, en cuanto a la conformación de poblaciones homogéneas se da dentro del marco del nacimiento de la modernidad, a partir del pasaje de la sociedad tradicional a la sociedad moderna. En la primera, el vínculo social se percibía como natural . En la idea de separare de la naturaleza (estado de guerra permanente), la sociedad moderna, busca conformar otras formas de relación que, a partir del Siglo XVII, se asentarán en el contrato, de ahí que el vínculo social será voluntario y artificial. Mirabeau, siguiendo a Adam Smith, planteará que la previsión es la segunda providencia del género humano, y a partir del siglo XVII, Leibinitz propone la necesidad del seguro social como mecanismo de justicia.(Ronsanvallon, P. pp17,18).
    Hobbes dirá que el estado es un regulador de la incertidumbre, ésta se desprende de lo divino o sobrenatural y debe ser por lo menos planteada en términos matemáticos o probabilísticos. El seguro sería casi un sustituto del contrato social “produce los mismos efectos de aglomeración y protección”(Ronsanvallon, P. op.cit.). De esta forma en la modernidad existirían tres formas de percibir el vínculo social; el contrato, el seguro y el mercado. Desde esas cuestiones comenzarán a construirse poblaciones homogéneas sobre las cuales se aplicarán las primeras acciones del estado desde la perspectiva de la previsión o desde el enunciado de éstas.

    Es conocido el texto de C. Marx , que hace referencia a éstas cuestiones desde una perspectiva crítica 8, pero percibiendo la existencia de un “movimiento” relacionado con “reformas sociales” desde la esfera del estado, relacionándo los antecedentes con Napoleón y el decreto de “supresión de la mendicidad”.
    Más allá de la crítica, la constitución de los estados ya dentro de la modernidad, se relacionará también con el surgimiento de diferentes dispositivos de tipo institucional y de prácticas que serán funcionales a éste. Es decir, a esas poblaciones era necesario contituirlas como tales, y posteriormente clasificarlas. Desde esta perspectiva, los trabajos de Michel Foucault, Jaques Donzelot, y Robert Castel, referidos a la institución psiquiátrica, la minoridad y la “sociedad disciplinada”, muestran la emergencia de nuevos saberes y prácticas acerca de lo “social-recientemente constituído”, en el marco de la modernidad 9.

    Ahora bien, esta “fundación de lo social” ahora como “dispositivo de reparación” previa clasificación de poblaciones, se apoya en una mirada a lo macro social<desde donde se plantea la problemática de la integración>, con una singularización en las poblaciones - problema, sobre las cuales se actuaría desde la esfera del Estado. La preocupación por la cohesión del todo, es un tema recurrente de las nacientes ciencias sociales del siglo XIX y de las ciencias políticas.

    Una mirada hacia la práctica del Trabajo Social, por ejemplo en relación a sus modalidades de registro, muestra la presencia de la idea de clasificación de poblaciones a fin de ubicarlas dentro de marcos homogéneos sobre los cuales se determina la administración de recursos.
    Pero, esta homogeneidad “construida”, inventada, diría Foucault, ya no es tal. Los procesos de precarización, empobrecimiento y vulnerabilidad, fuertemente relacionados con las formas de acumulación capitalista- es decir con lo macro económico-, se singularizan en forma heterogénea. Desde esta perspectiva, el saber acumulado por la práctica del Trabajo Social desde la intervención centrada en una visión de poblaciones homogéneas, comienza a perder validez por lo menos desde una perspectiva práctica.

    Por otro lado el Trabajo Social ha acumulado conocimiento, que se podría relacionar con lo “micro no homogéneo” a partir de acercase de la vida cotidiana de los sujetos sobre los cuales actúa, pero este “saber”, no ha sido claramente sistematizado u organizado. Tal vez, la impronta del denominado “paradigma subjetivista” se relacione con la necesidad de organizar de alguna manera éstas búsquedas.
    Lo mismo puede observarse desde los nuevos aportes en el campo de las Ciencias Sociales ; C. Geertz, en el texto “El estudio de lo local”, plantea estos interrogantes en el campo de las ciencias sociales. Este autor, denomina a estas cuestiones “La refiguración del pensamiento social”, y trata comprenderlo desde un giro que llama cultural....”Así, los científicos sociales han empezado a comprender que no necesitaban emular a los físicos o a los humanistas de gabinete, ni siquiera inventar algún nuevo dominio del ser que sirviese como objeto de sus investigaciones.
    En cambio podían proceder según su vocación, intentando descubrir un orden de la vida colectiva y determinando las conexiones de lo que habían estado realizando con iniciativas afines”....”La explicación interpretativa- y se trata de una forma de explicación, no solo de glosografía exaltada - centra su atención en el significado que las instituciones, acciones, imágenes ,expresiones, acontecimientos y costumbres”......como resultado de ello, no se expresa mediante leyes como la de Boyle, o en fuerzas como las de Volta, o a través de mecanismos como el de Darwin, sino por medio de construcciones como las de Burckhart, Weber o Freud
    ”; análisis sistemáticos del mundo conceptual en que viven los condotiere, los calvinistas o los paranoicos”(Geertz, C. pp.33,34)

    Pero, esa aproximación a lo interpretativo - cualitativo implicaría algunos cambios en cuanto a paradigmas vigentes, matrices disciplinares, etc. Este fenómeno podría ser leído desde la perspectiva de “obstáculo epistemológico” que plantea Gastón Bachelard 10, en este punto los inconvenientes estarían en la adscripción a una u otra teoría social - en la visión de ésta de Guidens-, que impediría “reconocer” lo nuevo.

    Trabajo Social y posibilidad de construcción de conocimiento (acciones constructivas relevantes dentro del Modelo de Intervención en la Nueva Cuestión Social)
    Otro interrogante, si se acepta que el Trabajo Social, posee cierto conocimiento acerca de la vida cotidiana, -relacionada con procesos donde se construyen y se realimentan simbolizaciones- de los sectores con los cuales actúa. 11 estaría centrado en la forma de aplicación de ese conocimiento, circunstancia que podría impactar fuertemente en la intervención. De todas maneras, en determinados espacios institucionales dentro del sector salud, se presentan hoy esas cuestiones. Por ejemplo, en la práctica del Trabajo Social y la atención de pacientres drogadependientes, salud mental, minoridad o ante la irrupción de problemáticas relacionadas con la problemática del VIH (SIDA).
    En esos campos de intervención se puede observar en principio que las modalidades clásicas de registro e intervención no alcanzan para dar cuenta de lo que está ocurriendo en el sujeto, familia, etc. que se presenta demandando la intervención del Trabajador Social.
    En este aspecto ya se comienzan a observar modalidades de registro, si se quiere novedosas 12.

    La mención al tema del registro, se relaciona con que éste se vincula directamente con la práctica. Es decir determinada práctica va a corresponderse posiblemente con determinada forma de registro 13.

    En este aspecto es interesante el aporte de C. Geertz, en el libro “El antropólogo como autor” o el texto de M. Hammersley y P. Atkinson; “Etnografía” . Pero, mas allá de la cuestión del registro, el Trabajo Social de hecho está interviniendo desde esas nuevas perspectivas, aún en transición con la perspectiva anterior, relacionada con la conformación de poblaciones homogéneas.

    Pierre Rosanvallon plantea los cambios ocurridos en el RMI francés, donde a partir de la necesidad de acceder a lo singular de los procesos de precarización dentro del tema del desempleo, se comenzó a trabajar con lo que este autor denomina “monografías sociales”, y que apuntan a estudiar la trayectoria de cada sujeto en cuanto a su proceso de precarización.(Rosanvallon, P.1995)
    Esta perspectiva, que se presenta como novedosa, puede ser útil siempre y cuando no implique una pérdida de visión hacia lo macro y a los procesos económico-políticos que generan la exclusión. Pero, en este aspecto, el Trabajo Social, tiene una tradición muy importante, así que esta cuestión mas vinculada con lo microsocial-en lenguaje de Goffman- no impactaría en forma relevante dentro de esta práctica, si, podría hacerlo en otras como la psicología o la medicina, donde la tradición circula en un camino opuesto.

    La intervención en un Contexto de crisis del Estado y Crisis de las prácticas
    Otra cuestión relevante se vincula también con el impacto de la crisis del Estado en la propia práctica del Trabajo Social, <en el caso de la Argentina, la inserción estatal de los trabajadores sociales es mayoritaria>.
    Pero el problema en cuanto al impacto de la crisis del Estado en la esfera del Trabajo Social, se relaciona también con los importantes cambios acerca de la “visión de problema social “ desde las instituciones donde se actúa, ya que esta se ha desprendido de los criterios del Estado Benefactor y sus enunciados universalistas, donde la adminstración de recursos ha comenzado a tener otras significaciones (vinculación con el clientelismo político, escasez de recursos, incertidumbre con respecto a su continuidad, dudas acerca de su calidad, etc.) 14.

    En este aspecto, la práctica del Trabajo Social se corre de sus postulados clásicos o fundacionales, ya que ha comenzado a ser resignificada de hecho, a partir de la propia crisis del Estado y de las Políticas Sociales. En otras palabras, ante la crisis del estado benefactor, los recursos que se administraban no solo han disminuído , sino que han cambiado de sentido. Es posible pensar que ya no tienen la misma validez “contractual”,para lo cual fueron creados 15.

    En esta línea de análisis, el “recurso”, pierde validez como tal, en especial desde el punto de vista simbólico y como instrumento de integración de lo social. Todo este proceso influye en forma significativa en la mirada que los sujetos hacen de las prácticas que actúan dentro de las instituciones de salud, es decir son visualizadas de diferente forma.

    El problema de la validez
    Este último punto nos ubica en un plano de análisis que puede ser interesante, y que se relaciona con la posibilidad o validez de una práctica dentro del contexto social donde ésta se pone en marcha. Algunos autores, provenientes del campo de la Filosofía, plantean la existencia de cierta desvalorización de éstas, ya que las características actuales de la sociedad cambiaron en cuanto a los dispositivos de control y de cohesión, o sea que estarían perdiendo validez desde la perspectiva clásica de la noción de “control social”. G. Delleuze , plantea que ante la crisis de los dispositivos de control, otras formas están ocupando el sentido disciplinador de las prácticas e instituciones. E, Finkielkraut, en “La derrota del pensamiento”, plantea que la promesa iluminista de que la “educación traerá la libertad “, al no cumplirse desprovee de sentido a las instituciones educativas.G. Lipovetsky, el “El crepúsculo del deber”, plantea que los mecanismos clásicos de la acción social están siendo ocupados por la empresa, desde una perspectiva de marketing.

    Todos estos nuevos fenómenos, impactan en las instituciones y en as prácticas que se desarrollan dentro de éstas. Así, la Institución de salud, acción social, minoridad, educación, tiene dificultades para dar cuenta del mandato fundacional, sea este interpretado en clave de “ontrol social” o de búsqueda de bienestar. De esta forma estaríamos frente a una crisis de “validez” con respecto a las prácticas y las instituciones. Crisis, que es visualizada desde la práctica del Trabajo Social, en cuanto a la existencia de dificultades para intervenir frente a las nuevas demandas sociales y también en relación a dar cuenta de su papel dentro de la propia institución.
    Todo esto sumado a un contexto de fuerte presencia de la lógica neo-liberal, ahora atravesando las relaciones sociales , lo que implica algo novedoso para el Trabajo Social:, que se le discuta su papel dentro de la Institución, o que se lo interrogue desde otras disciplinas acerca de ¿qué hace? o ¿para qué sirve?. Desde esta persectiva, la cuestión del Trabajo Social en la actualidad pasa en gran parte por redefinir de alguna manera sus postulados básicos, ya que estos se encuentran en crisis o por lo menos mas diferenciados que hace 20 años.

    Las Formas de Trasmisión del Conocimiento y la formación Profesional
    Dentro de este modelo de intervención nos encontramos con el incremento de formas singulares de transmisión del conocimiento. Los grupos de estudio como práctica dentro de esta disciplina están creciendo en forma relevante. La característica de esta forma de transmisión del conocimiento se vinculan con temas mas especióficos (salud mental, drogadicción, SIDA).
    Si bien existía grupos de estudio en los años de la dictadura, sirviendo éstos como sostenes de marcos conceptuales y como lugares de encuentro, lo que caracteriza a estos espacios es la singularidad de las temáticas que se tratan. Se mantiene la homogeneidad en la formación de grado y en la actualidad se plantean diferentes reformas curiculares, en relación, a los contenidos de los planes de estudio y en especial en cuento al desarrollo de las prácticas pre- profesionales.

    A su vez la existencia de Residencias de Salud para Trabajadores Sociales, muestra una nueva forma de transmisión del conocimiento dentro de la especificidad del campo.

    Por último, otra cuestión relevante de las características de este modelo se expresa en la multiplicación de estudios de post grado dentro de la disciplina y en la participación de trabajadores sociales en cursos de post grado relacionados con la salud pública.

Las Características de la Intervención
  1. Los diferentes perfiles de demanda hacia el Trabajo Social.
    Estos se relacionan con la nueva cuestión social, con la emergencia de nuevos problemas sociales que abarcan a cada vez más amplios sectores de la población. Las demandas hacia el Trabajo Social dentro del sector salud, ya no se relacionan con los “ sectores populares” únicamente, sino que se amplía a otros sectores sociales en la medida que se abordan problemáticas más específicas.

    De la misma manera se construyen las demandas desde las instituciones, con tendencia hacia cierta especificidad temática, al igual que las políticas sanitarias actuales.

  2. Las reglamentaciones y Normas Institucionales y las incumbencias profesionales.
    En el primer aspecto no se observan cambios relevantes con respecto al modelo anterior, la diferencia se marca en el incremento de diferentes programas de salud que plantean nuevas normativas. Esto también se observa dentro de las instituciones, donde, estas se “apropian” de los programas que impulsan en forma aislada o interdisciplinaria.

    Con respecto a las incumbencias profesionales, estas se vinculan con las leyes vigentes y se han esclarecido mas que en el modelo anterior. De todas maneras, no se observa una gran inserción del Trabajo Social en la elaboración de Proyectos Sociales vinculados con la salud. Solamente estas cuestiones se expresan a nivel de sub programas , en general desde las unidades sanitarias, así existen diferentes sub programas que se desprenden de los programas de salud Municipales, relacionados con violencia doméstica, generación de espacios de socialización, salud escolar, embarazo adolescente,etc.

  3. La Existencia de Códigos de Etica y las formas de Asociación Profesional
    En este aspecto se mantienen las características del modelo anterior, la diferencia aparece en una mayor participación en diferentes ámbitos, en especial de tipo interdisciplinario.

  4. La Opción por determinadas técnicas de Intervención y sus formas típicas
    En este modelo, observamos cierta tendencia a trabajar sobre la singularidad de las problemáticas sociales, desde una perspectiva que se acerca a lo interpretativo “En nuestro caso, apuntamos a hacer aparecer el modo en que los sujetos entienden “la locura”, que es el “ser loco”, o mejor dicho ser identificado como tal.
    Actuar en cierta forma sobre los procesos de subjetivación de estas identidades. Esto implica desarticular la dirección tradicional de la disciplina en torno a la gestión del recurso, para generar un nuevo espacio de intervención que opere en el campo de lo simbólico”......” En este sentido, la especificidad del Trabajo Social consistirá en hacer aparecer en cada situación, la naturaleza social de la problemática que se muestra en primera instancia y que, a su vez implica la manifestación de relaciones sociales contradictorias”(
    Garelo, Silvana/ Ponzone,Julia. <mimeo>),.
    Otro trabajo muestra la necesidad de abordar socialmente el impacto de la crisis en tanto entendida como proceso de subjetivación;” Deberíamos tener en cuenta entonces que, bajo el impulso de nuevos procesos de subjetivación, donde el narcissimo social se ma nifiesta cada vez con mayor claridad abundan “..sentimientos de vacío interior y de absurdidad de la vida, una incapacidad para sentir las cosas y los seres..”, mas allá de la seduccióncreciente de poseer objetos materiales y simbólicos”( Pita, Valeria <mimeo>).

    Dentro de la problemática del HIV – SIDA, desde una ONG, dos trabajadores sociales Diana Ross y Graciela Touzé, plantean la estrategia de intervención preventiva denominada “reducción del daño”..” La meta del programa está orientada a la reducción de conductas de riesgo respecto a la transmisión del HIV en consumidores de drogas, a tal fin se proponen los siguientes objetivos; informar acerca de las medidas preventivas de conductas de riesgo a la población consumidora de drogas; promover el cambio de actitudes y de comportamientos en relación con el uso del condón y de jeringas descartables entre consumidores de drogas; propiciar cambios en la opinión publica

    Acerca de las conveniencias de distribuir condones y jeringas descartables....”( Touzé, Graciela/ Rosi Diana pp26/27). Con respecto a la visión de la comunidad como lugar de intervención, se plantea “ Es de importancia establecer una matriz de análisis a partir del eje sujeto- necesidad social vinculada a la acción cotidiana de los sujetos sociales para entender la comunidad y el trabajo comunitario“(Rozas, Margarita Art.Rev. Margen p 12) Desde Otra experiencia Programática dentro del Servicio Social del Hospital A. Posadas, se plantea el abordaje de la problemática de HIV SIDA, desde el uso de dispositivos grupales...”Se utilizan técnicas psicodramáticas, dinámica grupal y de juego para dinamizar las reuniones, favorecer el conocimiento de los integrantes entre si y como disparadoras de los diferentes temas a abordar”(De Marco, Patricia, Beovide Ana y otros. Art.Revista Margen. P.9 1994)

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