Edición N° 16 - verano 2000
(para el hemisferio sur)

La Reconceptualización Hoy

Por:
Alfredo Juan Manuel Carballeda
*
(Datos sobre el autor)


1-
La década de los sesenta puede ser caracterizada como una de las épocas de mayor desarrollo de discursos contestatarios y construcción de alternativas, tanto dentro de lo político como desde lo económico, lo social o lo cultural.

El Tercer Mundo, en aquellos años, aparecía dentro de la escena política mundial y generaba nuevos interrogantes y necesidad de formas de conocimiento a las llamadas ciencias sociales. Los acontecimientos posteriores a la 2da. Guerra Mundial y la generación de un nuevo orden, signado por la puja de dos potencias o bloques políticos, marcaban nuevas cuestiones y en el caso del Tercer Mundo, se vitalizaban los movimientos de Liberación Nacional.
Ese Tercer Mundo, en especial en Europa y Los E.E.U.U. era entendido como un "fenómeno" nuevo, que era necesario comprender y dilucidar. Uno de los libros mas importantes de la década ; "Los condenados de la tierra", cuyo autor, un médico psiquiatra argelino, no solo brillaba en lo intelectual sino también por haber participado activamente en el proceso revolucionario de su país en la lucha por la independizarse de Francia. El prefacio de ese texto desde su primera edición está escrito por Jean Paul Sartre; en un párrafo de éste, escribe; "...Nos servirá la lectura de Fanon; esa violencia irreprimible , lo demuestra plenamente, no es una absurda tempestad ni la resurrección de instintos salvajes ni siquiera el efecto del resentimiento: es el hombre mismo reintegrándose"...
Esa idea de Hombre, que había construído la modernidad y si se quiere el propio Humanismo, parecía que se expresaba en este "nuevo lugar", para los europeos y en especial quedaba signado por las luchas de liberación.

La década de los sesenta implicó nuevos desafíos para las prácticas del campo de lo social o de las humanidades, ya que en todas las disciplinas pueden observarse cambios relevantes , en la búsqueda de nuevas explicaciones y formas de intervención. Uno de los caminos mas claros que se presentaban era el de la politización de los análisis y de las lecturas que pudieran realizarse. Todo este proceso atravesaba a la sociedad, y repercutía en las ciencias sociales como parte integrante de éstas.

Sobre el final de la década en la Argentina se gesta dentro del Trabajo Social un movimiento que se denominó de Reconceptualización. Esta aparición es consecuente con diversos movimientos similares que abarcan a casi todas las disciplinas de las llamadas "Humanidades".
Estos se caracterizaban por , la integración del análisis político-ideológico de la situación el momento a los marcos conceptuales, proponiéndose no solo una descripción de éstos sino también una marcada intervención sobre los mismos. En otras palabras, de la misma manera que se politizaba la vida cotidiana y la sociedad, se trataba de que las diferentes prácticas se integaran activamente en este proceso.
En este aspecto y en especial dentro del movimiento de Reconceptualización, se hacía principal hincapié en la realidad de la Argentina dentro de su inserción en América Latina , en su condición de país dependiente y en las caracteríticas socioeconómicas y políticas donde se insertaba la crisis.
Generalmente se plantea que la Reconceptualización es un movimiento con características definidas:

  1. La vinculación específica con la realidad latinoamericana

  2. El incremento de la práctica política o politizada

  3. El desarrollo de un proceso crítico en los ámbitos académicos. Estas cuestiones, se apoyaban en la necesidad de estudiar y actuar sobre la realidad latinoamericana desde la cuestión de la colonización, que se expresaba en la dependencia y en la conformación estructural de la crisis.
Estas situaciones hicieron que el Trabajo Social atravesara por una fuerte revitalización. Ya no se trataba de buscar paliativos para superar situaciones de "carencia" o formas de acción que apuntaran al "desarrollo", la idea era generar prácticas que lograran transformar esas realidades. Todo este juego, implicó una fuerte revisión metodológica , teórica y de sentidos en cuanto a la disciplina.

La Reconceptualización, por tener características de movimiento, contenía a distintas vertientes que iban desde un marcado cientificismo hasta la transformación rotunda del eje de las prácticas. Pero, más allá de las diferentes corrientes que la Reconceptualización tuvo, el atravesamiento fundamental del movimiento, fué la generación de nuevas prácticas y metodologías de intervención, que buscaban en general lograr un proceso de concientización en los grupos y comunidades donde se intervenía. Para tal fin , se planteaba como necesario, reformular la práctica del Trabajo Social, en especial adaptándola a la realidad de un país dependiente.

2-
Todo este proceso se va gestando, en una sociedad con realidades singulares, que atravesaban fuertemente la vida cotidiana e impactaban en diferentes esferas. La década de los sesenta , implicó desde muchos aspectos, una época de grandes cambios.

Luego del golpe de estado que derrocó al Peronismo en 1955, el país inició un período de crisis socioeconómicas diversas, que abarcaron a la esfera político institucional y que se fueron acrecentando a través del tiempo.

La sucesión de golpes de estado y la aparición de gobiernos elegidos con el voto, pero con el partido mayoritario proscripto, hizo que la crisis institucional se acrecentara durante toda la década. El fracaso de la estrategia desarrollista , y la falta de una política socioeconómica relacionada con los intereses de la nación, generó un marcado crecimiento de los desequilibros regionales, acrecentándose el empobrecimiento año tras año. Este proceso trajo, entre otras cosas una fuerte migración interna, desde las regiones mas empobrecidas hacia los grandes centros urbanos.
La resistencia desde lo político , lo gremial y los movimientos estudiantiles a toda esta situación fué ganando espacio en la medida en que transcurrían los años. Paros, movilizaciones, lucha armada, fueron conformando movimientos, agrupaciones y diferentes formas de organización que lograron generar en el transcurrir del tiempo , hechos políticos cada vez más importantes como el Cordobazo en 1969.
Por otra parte y asociado a lo que ocurría en el mundo, aparecía una franja nueva en la sociedad, y esta cobraba cada vez mayor protagonismo: Los jóvenes. Estos, ya venían participando activamente en los movimientos de resistencia de la década de los sesenta y tuvieron un papel clave en los distintos cambios que la sociedad Argentina venía atravesando.
El llamado "fenómeno juvenil" era un tema nuevo a nivel mundial y se asociaba básicamente con las características generadas en el mundo luego de la 2da. Guerra .

Nuevas corrientes culturales aparecían en la escena del país . Una de éstas, poco tiempo después adquiriría características de movimiento social una de éstas: el Rock Nacional, surgía a fines de la década.
Los medios de comunicación masiva hacían su entrada en la cotidianeidad y gracias a la televisión comenzaban a unificarse hábitos y costumbres en todo el país. A su vez, esos años también se caracterizaban por un renacer de la búsqueda de la identidad nacional... "Es necesario, pués analizar metodológicamente el concepto de "ser nacional" para establecer si contiene elementos concretos , si se ajusta a alguna realidad o es una ficción mental"...
Existía a su vez, una profunda indagación histórica, orientada a encontrar en el pasado explicaciones y alternativas a la crisis y el momento político que se estaba viviendo.
Numerosos ensayos, monografías, textos, publicaciones intentaban analizar lo que ocurría en el país, haciéndose centro en éste y en su ubicación dentro del contexto del 3er. mundo. La obras de Arturo Jauretche, José María Rosa, Juan J. Hernandez Arregui , Rodolfo Puigrós, etc. eran estudiadas con cada vez mayor frecuencia e ingresaban lentamente y, no sin conflicto en los ámbitos universitarios. Esa , si se quiere revitalización se observaba también en el rescate y búsqueda de las expresiones culturales del interior del país y de una nueva lectura de las culturas aborígenes, relacionada también con las nuevas corrientes en las llamadas ciencias sociales.

En la literatura, los autores encuadrados dentro de la denominada "narrativa latinoamericana" eran cada vez mas leídos: Julio Cortazar, Mario Benedetti,Gabriel García Marquez, Roa Bastos eran los autores de mayor éxito en ese momento, tenían un común denominador; su apoyo a la causa de la Liberación de América Latina y la búsqueda de un lenguaje singularizado en el continente que pudiera hablar a todo el mundo.
El rock, de creación reciente, también adaptó sus letras y expresiones a la realidad poniendo énfasis en la vida cotidiana, a la descripción de la crisis y en especial a la valoración de la libertad y a la discusión de valores tradicionales que el propio transcurrir de la época iba desvaneciendo.
Por otra parte, el Cine Nacional tomaba un fuerte carácter testimonial, proponiendo lecturas críticas de la realidad, descripciones de los cambios en la vida cotidiana y una idea de denuncia que buscaba convocar a la lucha por la liberación nacional.
El Grupo Cine Liberación, conformado por realizadores como Gerardo Vallejos, Octavio Getino o Fernando Solanas, recorría el país, filmando realidades, recogiendo testimonios. El país, hasta hacía poco "oculto", relegado, empobrecido, víctima de la injusticia social, también aparecía en las imágenes cinematográficas.
A pesar de trabajar prácticamente en la clandestinidad, sin apoyos económicos importantes y con expresas prohibiciones por parte de los gobiernos militares en cuanto a la exhibición de las películas, éstas se proyectaban clandestinamente en sindicatos, parroquias, asociaciones vecinales, etc., siendo de esa forma cada vez más conocidas y comentadas por la población.
Ese cine, como la literatura, el rock, o las nuevas expresiones folkloricas, buscaba concientizar para lograr las transformaciones necesarias.

A su vez, parte de la iglesia Argentina, se suma a las propuestas de Puebla y Medelliín a través de la denominada opción por los pobres , conformándose el Movimiento de Sacerdotes para el 3er. Mundo, este crecía en toda América. De esta manera, parte de la iglesia se sumó al desarrolo de actividades barriales y de organización popular que ponían el; acento en la necesidad de un cambio social, que llevara a una sociedad mas justa .

3-
Paralelamente, a través de los medios de comunicación y a partir del desarrollo de nuevas estrategias comerciales, se incorporan en la vida cotidiana nuevas modalidades de consumo; los supermercados; los envases plásticos, mas y nuevos electrodomésticos y cierta informalidad en la ropa que se usaba. Estos nuevos elementos, que en principio, solo eran aprovechados por las clases medias y los sectores de mayores ingresos, fueron impactando en toda la sociedad a través de los medios de comunicación, comenzando a tener un fuerte carácter simbólico.
Estos nuevos elementos conllevan a una nueva articulación entre lo simbólico y lo económico, generándose procesos que serán estudiados años mas tarde en cuanto a su impacto en la cotidianeidad. Los objetos de consumo, comenzaban a tener un carácter simbólico que, a las ciencias sociales, les costó bastante tiempo reconocer.

La sociedad Argentina estaba cambiando, así como las pautas de consumo se transformaron, otras cuestiones también cobraron nuevos sentidos. Es así que por ejemplo, la familia como estructura nuclear básica relacionada con el ideal de la modernidad , donde los roles estaban rígidamente establecidos, comenzaba a su vez a transformarse, nuevos lugares para los jóvenes o para el papel de la mujer comenzaban a ocuparse dentro de esa figura.
Los nuevos tiempos, traían también nuevos ideales no solo en cuanto a transformación global sino en términos mucho más pequeños o microsociales. La década de los sesenta , era una época de sentidos, desde lo cotidiano hasta lo marcosocial , los sentidos atravesaban la vida de las personas. Linealidades, relacionadas en definitiva con un lugar nuevo y común, con la idea de que el futuro seguía siendo promisorio y que dependía de la voluntad y la conciencia la posibilidad de asegurarlo.

4-
Si ubicamos al Movimiento de Reconceptualización a fines de la década de los sesenta, e inmerso dentro de ese contexto , es evidente que la conformación del mismo estuvo signada por estos acontecimientos. Es decir, se conforma en una época conformada por grandes convulsiones sociales y políticas y con un alto nivel de participación ,donde existía en los actores sociales un importante compromiso y protagonismo.
Este punto marca una cuestión siginificativa; la politización de las prácticas. Durante esos años , todo era ubicado y entendido dentro de la política, las prácticas del campo de lo social, y la salud, por dar un ejemplo, asumieron su lugar dentro de ese juego.
En parte, la politización de las prácticas implicaba asumir la existencia de una relación dominador-dominado y situaciones de colonización existentes dentro de grupos o conglomerados sociales. Ese otro, que significaba el 3er mundo dentro de la esfera política a nivel mundial , debía ser entendido, decodificado, no solo porque era necesario darle a éste un nuevo papel; es decir descolonizarlo, sino , porque este otro es visualizado; de alguna manera, como alguien que era entendido como portador de la verdad.

Por otro lado, las migraciones internas recientes habían generado nuevos grandes asentamientos urbanos; las "villas miseria", donde el Trabajo Social reconceptualizado y el resto de las prácticas politizadas priorizaban sus ámbitos de intervención.
Las "villas", existían desde antes, pero la magnitud de las migraciones, el impacto de la crisis, las nuevas lecturas y en especial la participación política de sus pobladores, mostraban un nuevo espacio. La crisis había creado un nuevo escenario, un nuevo lugar donde era "necesario" actuar, ahora desde una lectura diferente.
Por otra parte, esa situación también impactaba en las instituciones; Hospital; Minoridad; Escuela; donde el Trabajo Social trató de resignificar también su espacio de trabajo, incorporando nuevas técnicas y una diferenciada aproximación a las problemáticas que en estos ámbitos se presentaban. Otras disciplinas, como la Medicina o la Psicología, también optaron por actuar en esos nuevos escenarios. El trabajo comunitario y una lectura crítica de las instituciones fueron parte de los cambios que se observaban en la esfera de las prácticas.

Es justamente en esos espacios donde se dieron encuentros en cuanto a la integración de las distintas profesiones y en la conformación de objetivos comunes. En este aspecto es donde también aparecen los primeros trabajos interdisciplinarios.
A su vez, todo este proceso resonaba en los ámbitos académicos, la prescencia de los movimientos estudiantiles que se sumaban a los compromisos políticos del momento, hizo que la universidad comenzara a vincularse con las luchas populares . Otro fenómeno relevante fue la creación de las llamadas cátedras nacionales, que hizo que por primera vez se pusiera especial énfasis en el análisis de la realidad nacional, si se quiere desde parámetros propios.

Nuevos sentidos y metodologías comenzaron a tomar fuerza dentro de las ciencias sociales, la visión crítica de la realidad y un marcado compromiso con ésta en cuanto a transformación también signan la época y tienen una importantísima repercusión en la Argentina. Una de las polémicas mas importantes dentro de este campo se dio entre dos corrientes de pensamiento relevantes; el Estructuralismo y el Existencialismo Sartreano.
El primero, representado por Claude Levi Strauss, se proponía como el mejor camino para poder captar los fenómenos de "lo otro". Muchas de las obras importantes de la época y que tuvieron gran influencia dentro del Trabajo Social, contenían influencia estructuralista.
Por ejemplo los trabajos de Marcusse y Althuser , leían ya la realidad desde una perspectiva cercana al estructuralimo y aportaban nuevos elementos para su análisis. Se trataba de aproximarse a un "lugar de la verdad", recientemente visualizado y la polémica giraba en parte en torno a estos parámetros. Por otra parte,las ciencias sociales y el Trabajo Social son atravesados por nuevas lecturas del Marxismo, que era entendido como una teoría capaz de resolver desde lo macro las cuestiones que se debatían dando el marco necesario para la transformación de la sociedad.

El Trabajo Social Reconceptualizado y las prácticas que incorporaron un compromiso similar, optaron por aproximarse de diferentes maneras a ese lugar de "lo otro". Es decir con aquellos que la sociedad excluía, los "marginados", "los inadaptados", los desposeídos. Es justamente en esos espacios donde el Trabajo Social fue a realizar sus prácticas, ahora compartiendo vivencias en común, aprehendiendo como tal vez ninguna otra práctica profesional de la sabiduría de los "sin voz", los extraños, los diferentes....
Es en esa época donde comienzan a dejarse de lado viejos criterios en la profesión , que el desarrollismo había intentado revitalizar, así se va construyendo una práctica que plantea un compromiso con los sectores populares. Ese "otro" ser transforma ahora en activo, en un protagonista clave del proceso de liberación. Al igual que en otros campos, se trataba de trabajar en la génesis y el desarrollo de la relación dominador-dominado, conformando alternativas para romper esa dualidad. Las obras de Paulo Freyre y su conocida "Pedagogía del oprimido", van a ser estudiadas dentro del campo del Trabajo Social, dando el sentido concientizador a la práctica, atravesando a lo grupal o lo comunitario.

El movimiento de reconceptualización no hubiera existido sin las condiciones sociales, económicas y políticas anteriormente mencionadas, las posibilidades de éste se truncaron luego del golpe de estado de 1976. De todas maneras quedó como una experiencia clave dentro de esta disciplina.

Actualmente, la situación de dependencia de los Países del Tercer Mundo no ha variado, es más, se ha incrementado desde las condiciones económicas que fijó la dictadura militar y la actualización de éstas en los gobiernos subsiguientes. A partir de la apertura política de la década de los ochenta, el Trabajo Social volvió a recorrer esos antiguos escenarios. La nueva realidad los había transformado, la crisis de los ochenta se expresaba no sólo en cuanto a lo económico o lo político, sino también en cuanto a sentidos, generó nuevos problemas y la necesidad de nuevos encuadres y lecturas de lo social.
Queda dentro del campo de lo social la alternativa de seguir construyendo, de plantear nuevos encuadres a partir de las nuevas expresiones de la crisis.

Tal vez la ventaja actual, a partir de esta realidad, parta de que ésta también abarca a las conceptualizaciones y paradigmas clásicos de las ciencias sociales, existiendo la posibilidad de construir algo nuevo, que atraviese lo viejo ahora con mayor claridad. Los nuevos problemas merecen nuevos encuadres, nuevas explicaciones y especialmente nuevas metodologías de intervención. La Reconceptualización tal vez dejó como enseñanza que una práctica alternativa es posible.



* Datos sobre el autor:
* Alfredo Juan Manuel Carballeda
Licenciado en Servicio Social
Trabajador Social. Docente Universitario Universidad Nacional de La Plata. Universidad Nacional de Entre Ríos. Universidad de Buenos Aires. Investigador.

Volver al inicio de la Nota


Volver al sumario Avanzar a la nota siguiente Volver a la portada para suscriptores