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Edición electrónica

Edición N° 27 - primavera 2002

“El Trabajo Social en el fin de siglo...
una mirada histórica desde el análisis institucional”

Por:
Licenciada María Inés Peralta


Octubre 1995

..." la desaparición de las antiguas garantías propias del orden propias de lo humano, es el elemento constitutivo capital de la crisis multidimensional a la que debemos sobrevivir"...

..." No dejamos de enfrentarla creando sobre los recientes escombros nuevas garantías: por un lado, recurriendo al pasado, a las formas regresivas de protección que constituyen evidentemente nuevas garantías de inmortalidad: nuevos dioses, recrudecimiento de formaciones ideológicas, totalitarismo de grupos sectarios, paradójica idealización de la muerte; y por el otro ... recurriendo a la experimentación creadora de nuevas estilos de relación y expresión, a la búsqueda abierta al juego de los antagonismos, a los azares del desorden, a la invención de nuevos equilibrios.

Nos encontramos aquí con aquello que hace poco tiempo en el lenguaje religioso se llamaba "esperanza", es decir nos encontramos con el deseo de vivir a despecho de - y no renegando de- la muerte"...

René Kaes, "Crisis, ruptura y superación"



¿Para qué el análisis institucional?

Considero necesario en este momento de crisis epocal, de las ciencias sociales y del Trabajo Social, aportar algunos elementos para que como colectivo asumamos un proceso de análisis.

Desde aquí, mi reflexión no apunta a transmitir un saber distinto sobre la historia de la profesión; la intención es compartir una búsqueda, en la que como colectivo estamos embarcados. Me parecen claras las palabras de Dubost y Levy (1) cuando plantean que ..."el análisis social no se debe confundir con un proceso de transmisión del saber a través de la formación permanente o cualquier otro medio; consumidor de saber, el análisis es sobre todo relación entre individuos y grupos, en lucha contra una situación- problema y un saber en curso de elaboración (apoyándose en saberes anteriores); pero es también trabajo de duelo, pérdida de identidad; desinvestimiento de ciertos objetos, reinvestimientos de nuevos objetos".

Mi intención es la de aportar algunas ideas en un proceso que nos permita comprender y recuperar un saber sobre nosotros mismos como institución- el Trabajo Social-.

Un saber que nos permita encontrar explicaciones a malestares, frustaciones y enojos que funcionan como trabas, dificultando el proceso de hacernos cargo de nosotros mismos.

Con claridad plantea Gerard Mendel, que "en la medida en que en una institución, los productores tienen menor posibilidad de ejercer su poder sobre lo que hacen, más se hunden en formas psicoafectivas regresivas que se expresan en la forma de verdaderos síntomas".

Necesitamos entonces pensar, diseñar y gestar nuestro futuro profesional con el capital que tenemos en este presente complejo. Y este capital presente está constituído por lo que hemos venido acumulando, construyendo, elaborando en la trayectoria pasada.

¿Porqué el análisis institucional ?

Parto de entender a la institución como una formación social y cultural que surge en los distintos contextos sociales, producidos por individuos, grupos y sectores sociales, que van generando modelos de funcionamiento que se convierten en instituciones.

Las instituciones han sido producidas por los sujetos y sus prácticas; y en este mismo proceso, se separan de sus prácticas y pasan a constituir elementos determinantes y estructurantes de las mismas. (2)

Lo que se hace, cómo se hace y los fundamentos por los cuales se hace, toman carácter de instituído y pasan a ordenar, a pautar: se produce una institución. A partir de aquí la institución y sus normativas (prescripciones y proscripciones que provienen de la institución) aparecen marcando las prácticas de los sujetos.

Se constituyen así las organizaciones, sede material que en el tiempo y en el espacio concretos son las productoras de la legalidad normativa ( lo instituído) a la vez que espacio de confrontaciones, búsquedas y conflictos generadores de lo nuevo (lo instituyente).

Estas sedes o instancias concretas con una existencia temporo-espacial son las escuelas de Trabajo Social universitarias y no universitarias, dependientes de la Iglesia o no; cátedras; Jornadas; Los Servicios Sociales y sus equipos de trabajo; Producciones teóricas; libros, revistas de Trabajo Social; Colegios y Asociaciones Profesionales; Grupos de investigación; Centros de Estudiantes; grupos de estudio, etc. Desde cada uno de estos ámbitos, lo instituído y los instituyente se viene desenvolviendo, precediendo, conviviendo y prosiguiendo a cada uno de nosotros, los trabajadores sociales.

Si concebimos al Trabajo Social como una práctica histórico- social, que se viene y se seguirá construyendo como tal para responder a una demanda social, es necesario mirar su historia desde una concepción no determinista, no mecánica ; que recupere las condiciones estructurales- materiales y también las dimensiones subjetivas y posibilidades de cambio social. La historiografía de los datos históricos de los archivos, que se presentan como objetivos, neutros, impersonales, no nos permitan conocer la historia completa. (3)

Y al hablar de nosotros mismos, de nuestra historia, cuando nos encontramos en esos ámbitos concretos, expresamos muchos malestares y frustraciones, sensaciones de “ no poder”. Es significativo que hasta los alumnos ingresantes a la carrera, llegan planteando algunos de ellos : “ que la profesión no es reconocida en su importancia” , “ que se subestima la capacidad del Trabajo Social para la atención de los problemas “, “ que muchos profesionales caen en el asistencialismo”....

Estos malestares nos remiten a la instancia del sujeto y de lo subjetivo- por eso el eje en la identidad-.

En este trabajo entonces, estoy priorizando un enfoque de análisis centrado en la dimensión histórica de la institución y en la instancia del sujeto- el profesional-.

Para ello es necesario realizar algunas precisiones conceptuales.

En relación a la mirada histórica, tomo como referencia la idea de la crítica de una teoría o un concepto como el retorno o confrontación con los orígenes, con los fundamentos sociales que le dieron orígen a esa teoría o a ese concepto. (2)

En este caso, estoy intentando una mirada crítica a los marcos de referencia hegemónico del liberalismo, del desarrollismo, de la reconceptualización y de la postreconceptualización (década del 80), que nos van mostrando esta construcción histórico- social de la profesión.

Esta crítica "constructiva" apunta a revisar un fenómeno en su estado actual en relación con su génesis. En ningún caso se trata de mirar los momentos de nuestra historia profesional, analizándola desde el marco teórico predominante en otro momento histórico, basado en otra concepción teórica o ideológica. Para conocerlo verdaderamente necesitamos "construir" nuevamente lo andado. Esto es la crítica constructiva.

Baremblit (3) plantea que historiar es un proceso cognoscitivo que pretende reconstruir los acontecimientos en los tiempos, pero asumiendo que cualquier reconstrucción es hecha desde una perspectiva, que incluye los deseos, intereses, y tendencias de quien la realiza.

Me parece importante remarcar algunas características que el autor mencionado puntualiza sobre el sentido de la historia en el análisis institucional:

  • la historia consiste en una localización de aquello que de alguna forma comenzó, tuvo inicio en un pasado. El interés está en reconstruir el pasado en cuanto está vivo en el presente, en cuanto él está actuando y puede determinar y estar determinando el futuro.

  • no existe una historia; existen historias económicas, culturales, ideológicas, de deseos, de afectos, de generaciones, etc. Cada una de ellas transcurre en un tiempo propio. De lo que se trata es de intentar articular los diferentes tiempos de los diferentes procesos históricos en algunos momentos, eras u etapas. Esto es así porque los procesos que constituyen la historia son procesos policrónicos, cada uno tiene su duración, y es preciso ver como cada uno se adelanta o se atrasa en relación a los otros.

  • el pasado está compuesto de una serie de potencialidades que el presente activa, ilumina o deflagra. Pero no es posible hablar de un pasado que engendra el presente; ni de una progresión predeterminada de etapas históricas; ni la idea de una escatología histórica, ya sea con un final feliz o apocalíptico.

  • Lo que predominantemente retorna, no es igual ni idéntico, ni regular. Lo que se repite en la historia es la diferencia. Y son esos grandes o pequeños momentos de repetición de lo diferente ( lo instituyente), los que después van a ser capturados por lo instituído y repetidos como idénticos.

Entonces, el análisis crítico significa revolver, revolucionar, re-evolucionar.

Si intentamos construir la profesión a partir de tomar decisiones sobre el lugar que la misma debe ocupar en la sociedad, es decir desde un posicionamiento político, debemos partir de una comprensión del proceso por el cual se fue institucionalizando como profesión.

Por otro lado, para poder conocer las instituciones es necesario comprender sobre la base de una triple lógica: la sociedad y sus condicionantes estructurales, la institución en sí y el sujeto individual.

Todo lo que sucede en una institución está producido por las tres instancias. Por lo tanto, para acercarnos a comprender, a explicar un suceso o fenómeno o momento de la profesión, debemos poder explicarlo desde el cruce de las mismas, aún cuando en este caso, interese encontrar desarrollar algunas hipótesis explicativas de fenómenos relacionados con los sujetos.

¿Cómo se hace el análisis ?

Para entender la lógica del CAMPO PROFESIONAL del T.S. son necesarias dos operaciones:

  • relacionar el desarrollo de la profesión con la historia político-social y la historia de las ideas y teorías sociales, a través de las cuales se actúa y se explican los problemas sociales.

  • comprender la lógica interna, que funciona de modo autónomo en cada campo.


El modo particular que el T.S. asume está marcado entonces por una totalidad conformada por los elementos externos y los elementos internos al campo profesional.

Elementos externos:

  • Formas de acción social predominantes.

  • Concepciones teórico-ideológicas (INSTANCIA SOCIAL)

Elementos internos:

  • Elementos constitutivos: definición del objeto; concepciones sobre los sujetos; objetivos; formas de procedimiento; funciones (INSTANCIA DE LA INSTITUCION)

  • Dimensión articuladora: ciencia, ideología, técnica (INSTANCIA DE LA INSTITUCION)

  • Qué perfil profesional/ personal de trabajador social del T.S. se constituye en modelo en cada época. ( INSTANCIA DEL SUJETO)

Ubicándonos en el LIBERALISMO (1900- 1945) vemos que se sedimenta el mito de los valores ligados a la mujer-madre: compromensión, protección, paciencia, contención de los pobres(" hijos": indefensos, incapaces, objetos de tutela).

Nos encontramos con un modelo que nos liga a "la caridad cristiana;... a cuidar no sólo el aspecto material de los asistidos sino también sus almas... se concibe al trabajo social como una vocación, más que una simple profesión, para lo cual son tan necesarios los aspectos técnicos como el amor que se da...; se apunta a formar visitadoras que donde vayan lleven paz, alegría, den seguridad y confianza, inclinando su corazón hacia todos los que necesiten ser ayudados y reclamen una mano que los guíe;... ellas han de ser las más alegres, las más amplias y comprensivas, las más amables y las más inteligentes de todas las mujeres que se dedican al trabajo; han de ser sanas de alma y cuerpo puesto que deben comunicar esta salud y esta fuerza a quienes nunca la tuvieron o a los que están privados de ellas por las vicisitudes de la vida" (4)

Este perfil profesional, que evidencia la presencia de concepciones religiosas, se corresponde con objetivos profesionales enmarcados en la conciliación y cooperación entre clases sociales. Desde una concepción de los sujetos que ubica a nuestros usuarios en el lugar de la aceptación de una situación dada como natural e inmodificable y a los sectores oligárquicos y capitalistas en la posición de colaboradores en el mejoramiento de las condiciones de vida de las clases necesitadas.

También se corresponde con el significado asignado a las funciones asistencial y educativa . La primera, centrada en la resolución de situaciones particulares e individuales de emergencia; y la segunda en el consejo y el consuelo ante situaciones vividas como inevitables y la transmisión de aptitudes para un mejor aprovechamiento de las capacidades (especialmente económicas disponibles de las familias.

La lógica que articula la significación de los elementos internos al campo profesional es la ideológica, posicionada desde los valores morales de la Iglesia católica.

Esta significación de los elementos internos se explican en tanto se enmarcan en una hegemonía de las ideas tradicionales y clericales no sólo en los centros de formación de las visitadoras sociales -vinculados a la Acción Católica- sino también en las Universidades, donde recién en la década del 50 comienza a sentirse la presencia del Positivismo en las Ciencias Sociales, con Gino Germani.

Este perfil se continúa reproduciendo en las conf1ictos y malestares que se nos generan entre nuestras propias imágenes como apostolado y trabajo; entre altruismo y la noción de servicio (valor ligado además al surgimiento de las profesiones) y el comercio y el mundo de los negocios.

En el período del DESARROLLISMO, se consolida el mito del reconocimiento social y profesional, de la superación de la sub-profesión.

En el acto inaugural del VI Congreso Panamericano de Servicio Social, realizado en Caracas en l968, la presidenta proponía:" Los trabajadores sociales estamos concientes de las nuevas exigencias planteadas a nuestra profesión en función del Desarrollo integral de los pueblos del continente. Dentro del ámbito latinoamericano puede hablarse ya de una nueva imagen del T.S. Comienza a borrarse la anterior, que lo hace aparecer como un sub-profesional útil para el trabajo de campo, en el mejor de los casos para desempeñar posiciones intermedias en la administración de programas o para ayudar a la gente a realizar ciertas gestiones para conseguir algunos beneficios materiales. Es decir, una imagen tradicional , no muy alejada de las concepciones de la filantropía que ignoraba los inmensos avances humanísticos y tecnológicos del T.S." (5)

Este mito de la profesionalización se asienta sobre un cambio significativo en los elementos externos en este período en relación al anterior.

La irrupción del Estado como el legítimo garante del Bienestar General; la inversión de recursos en programas de Desarrollo que se ubican en el mediano plazo; la incorporación del positivismo y el estructuralfuncionalismo en las ciencias sociales; la apelación a lo positivo, a la gradualidad para llegar al modelo de desarrollo propuesto por los países desarrollados.

Y en este marco, el importante lugar para el Planeamiento Social y para quienes elaboraran estrategias y procedimientos de intervención incorporando estos aportes, en el proceso de aceleración de cambios sociales en pos de la modernización.

Estas nuevas ideas se materializan en la gran cantidad de eventos internacionales y latinoamericanos que ponen como tema de intercambio, socialización y elaboración al tema del Desarrollo y las estrategias profesionales frente a este desafío.

Nos encontramos así con numerosos espacios, de una dimensión cualitativamente distinta a los espacios colectivos del período anterior; con la inclusión de los trabajadores sociales como recursos humanos especializados en programas de mediano y largo plazo; con el Desarrollo como desafío común de todo el continente...

Todos estos hechos se constituyen en el componente perceptivo objetivo que se significa simbólicamente como reconocimiento social, como prestigio, como jerarquización de la profesión.

Si lo relacionamos con la voluntad y la persistencia incorporadas en el momento anterior, vemos como se fortalece una práctica que mira a la profesión desde fuera de su propio campo.

Este componente simbólico se sedimenta y asienta como reivindicación, como reclamo a "los otros"; y lo seguimos repitiendo hasta la actualidad en términos de elevación del status profesional, y de no reconocimiento al "esfuerzo, sacrificio y voluntad puestos en la tarea".

En la tan analizada, estudiada y vapuleada RECONCEPTUALIZACION, se reivindica la identidad profesional basada en el compromiso político e ideológico con los explotados y oprimidos. Y con él el mito de la profesión llamada a transformar la estructura social; con una gran presencia en los marcos teóricos de un discurso sobreideologizado tanto para explicar una realidad como ilusión de intervención en ella.

Nos encontramos con numerosos documentos representativos de la época que evidencian el paso de la identificación de un problema o fenómeno social a conceptos que explican la macro- estructura /superestructura social. O que parte de un análisis del contexto económico- político latinoamericano y nacional saltando a una descripción de los manifestaciones sociales.

Se evidencia la ausencia de conceptos mediadores entre los conceptos del materialismo dialéctico e histórico y los fenómenos.

Es así que hasta hace dos o tres años escuchábamos de algunos alumnos: " a veces pareciera que es suficiente saber hablar de hegemonía y contrahegemonía para ser trabajador social".

Otra característica significativa que aparece en esta época y se consolida hasta nuestros días es la aparente contradicción entre el "gremio" y "academia"

Especialmente en crónicas de Jornadas, Seminarios, Encuentros, etc. se ponen de manifiesto disputas y confrontaciones entre ambos sectores. Las publicaciones ECRO, constituyen documentos invalorables a la hora mirar y encontrar huellas de nuestra historia en este período.

Al respecto de las 5tas Jornadas de Servicio Social, realizadas en julio de 1970 en Buenos Aires, la crónica que realiza ECRO es ilustrativa.

En dichas jornadas, la presencia de estudiantes como participantes fue motivo de debate. ECRO describe la situación de esta manera...
"(...) resultaría paradójico que en un encuentro que tratara sobre dicho tema( el tema era La Formación Profesional) se negara la participación a los estudiantes, sin embargo esto fue lo que preveía el reglamento de los Jornadas ...Posteriormente, en el primero plenario, se hizo una moción para que fuera discutida esa cláusula del reglamento en la Asamblea allí constituída. Las autoridades de las jornadas se negaron a que fuera puesta en discusión dicha moción, y sobrepasadas por los hechos "concedieron" el derecho a la palabra a los estudiantes aunque no el derecho al voto...

En el punto Participación y Conclusiones, la crónica versa como sigue:
" Nuevamente este encuentro permitió establecer la poca capacidad para el diálogo serio y profundo de que hacemos gala los asistentes sociales. Los elementos subjetivos primaron sobre los objetivos en el análisis de la temáticas abordadas".

Plantea como el más importante de todos los temas tratados... " el de Realidad socio-cultural política y económica del país. Al mismo tiempo fue el que tuvo mayor afluencia de gente joven, en gran parte estudiantes, quienes demostraron en muchas oportunidades tener mayor visión de conjunto y conciencia de lo que está ocurriendo en nuestro país y en toda América Latina, que muchos profesionales...
En la discusión de este tema se produjeron los enfrentamientos más serios. A nuestro juicio, lo más rescatable de las conclusiones producidas estuvo representado por un despacho en minoría en el que se expresaron conceptos tales como..."

Se podrían mencionar muchas citas más que nos darían una explicación sobre temores que se actualizan al entrar en relación docentes/estudiantes y profesionales (pensemos si no en los colegas de instituciones que reciben grupos de alumnos que realizan su práctica académica)

Creemos se sigue reproduciendo, sobre un imaginario dicotómico de ataque-defensa, de saber- no saber, de transformación - sostenimiento del statu-quo, una relación plagada de dificultades entre el gremio y la academia. En tanto podamos clarificarnos sobre su origen, podremos re-evolucionar la relación desde una automirada como colectivo.

LA POSTRECONCEPTUALIZACION..., momento que nos cuestiona fuertemente porque no está cerrado, porque está en construcción, porque es post...

Sin embargo, creemos que la década del 80 fue una década que tuvo un perfil particular; que llenó huecos, vacíos que no pudo llenar la Reconceptualización por el aniquilamiento de que fuimos objeto por las dictaduras latinoamericanas.

En esta década jugó un papel fundamental de productor, facilitador y difusor de ideas el CELATS.

La incorporación de marcos teóricos gramscianos permitió una lectura del Estado - gran ausente en la Reconceptualización- que lo recuperaba como un espacio de trabajo. Heller, Lechner y la Educación Popular, los conceptos mediadores (la vida cotidiana) para otra lectura de lo popular.

Las condiciones político-sociales de retorno a la Democracia, marcaron una gran expectativa y apuesta al Estado y a las políticas sociales estatales como herramienta y escenario para la construcción de la democracia "real".

Creemos que estos elementos externos aparecían como componente perceptivo real para construir una identidad profesional que amarraba (¡por fin!) a dos símbolos constitutivos de nuestra identidad: el Estado garante del Bienestar y el pueblo sujeto de derechos.

Hoy, se nos desaparecen estas garantías simbólicas, sostenedores, contenedoras de nuestra identidad profesional.

Crisis, rupturas y pérdida de garantías y certezas en las ciencias sociales, en los proyectos políticos colectivos, en los modos de relaciones sociales, en las conquistas y logros de los sectores trabajadores, en el Estado de Bienestar, en el Estado Provincial, en las Universidades, en las instituciones efectoras de políticas sociales.

En este marco se desmorona una práctica profesional que se ha instituído sobre tres grandes pilares:

  • La solidaridad y el compromiso moral , social o político. (de índole caritativo- filantrópico o de índole político).

  • La existencia de una institución fuerte (Iglesia o Estado) haciéndose cargo de una política hacia los problemas sociales.

  • Una práctica centrada en la implementación de dichas políticas a través de una relación de dependencia y en el contacto directo con los sujetos destinatarios de las mismas.

Hoy, la crisis societal enmarca rupturas en estos tres grandes pilares:

  • los proyectos colectivos se desgranan frente a las prioridades individuales o de sectores fragmentados sin un horizonte común.

  • la destrucción del estado y abandono de sus funciones redistributivas( principal empleador).

  • el cierre de fuentes de trabajo estatales; el predominio del mercado y el marketing (tener la capacidad de ofrecer/vender los servicios); los sujetos con los que trabajamos no tienen capacidad de compra; se mantiene en la relación nuestra función de contención de las situaciones críticas/ conflictivas.

Nos quedan algunas certezas que también se descubren en nuestra historia: el posicionamiento desde uno de los sujetos involucrados en este ámbito de relaciones, nombrados de distinta manera en cada momento. Hoy, los excluídos. Desde ese posicionamiento seguramente estamos pensando como colectivo las nuevas garantías a construir.

Bibliografía

(1) - Jean, Dubost, André Levy: "El Análisis Social", en GUATTARI, LAPASSADE, LOUREAU y otros:"La intervención institucional", méxico, 1987

(2) - Garay, Lucía- Curso de Posgrado de Análisis Institucional.

(3) - Baremblit, Gregorio:"Compendio de Análisis Institucionl y otras corrientes: Teoría Y Práctica".

(4) - Manrique Castro;" De apóstoles a agentes de cambio" cita este documento de la Memoria 1930-1940 de la Escuela de Servicio Social Elvira Matte de Cruchaga.

(5) - Manrique Castro; idem.

(6) - García Salord, Susana: "Especificidad y Rol del Trabajo Social"; Humanitas, Bs. As., 1991.


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