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Edición N° 25 - otoño 2002

Aproximación metapsicológica: las personas sin techo

Por:
Lic. Rodrigo Gonzalez Iglesias
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(Datos sobre el autor)


Para abordar la problemática de los sin techo hay que tener en cuenta una serie de variables, el objetivo de este trabajo es delimitar teóricamente la metapsicologia que caracteriza a esta población.

En primer lugar, debemos excluir de esta clasificación a los individuos con características psicóticas, ya que, si la seguridad médica estatal tuviera un buen funcionamiento en nuestro país, junto con un rápido accionar de los mecanismos judiciales, deberían ser albergados, a pesar de su voluntad, en instituciones apropiadas para el caso, dejando de formar parte del cuadro urbano con el que nos encontramos día tras día.

Es decir, solo llamaremos Sin Techo, al sujeto que elige, teniendo otras alternativas, vivir en la calle a pesar de la oferta de ayuda gubernamental a la que es posible acceder al estar en esas condiciones.

Para anclarnos teóricamente, decidimos recurrir a la obra del psicoanalista ingles D. Winnicott en la cual desarrolla el concepto de sujeto con tendencia antisocial, en este trabajo veremos que útil es este término para nuestro interés.

Winnicott sitúa, en estos sujetos, trastornos en el desarrollo emocional temprano, lo que determina en la edad adulta una conducta antisocial, que no es una categoría psicopatológica, según dice, la tendencia puede existir tanto en el sujeto normal como en el neurótico, equiparando este concepto al termino freudiano de rasgo de carácter, siempre ubicado como núcleo no analizable del sujeto.

Según Winnicot, un sujeto se convierte en antisocial cuando en su niñez temprana (primeros dos años de vida) se ve privado de ciertos rasgos esenciales de la vida hogareña, esto es lo que se llama, complejo de desposesión.

Señala que cuando existe una tendencia antisocial ha habido una verdadera desposesión, es decir, se ha perdido algo bueno que ha sido positivo en la experiencia del niño hasta cierta etapa de su desarrollo y luego ha sido retirado, el retiro se ha extendido en un periodo de tiempo mayor al que el niño puede tramitar y el recuerdo de lo que alguna vez fue bueno, se desvanece. La conducta antisocial seria un intento de curación, el sujeto intenta a partir de ésta recuperar lo perdido. En términos freudianos, habría algo de repetición implícita en ella, como un intento de recuperar ese objeto primario perdido.

Winnicott sitúa dos características principales dentro de la conducta antisocial. Una de ellas es el robo, en la que dice que lo que se intenta recuperar es a la madre "suficientemente buena" que en algún momento del desarrollo estuvo presente y la otra está representada por la destructividad. Nada más grafico que estos conceptos si se recorre alguno de los hogares que el gobierno tiene disponible. Allí se ve, el poco cuidado que la mayoría de esta población tiene tanto con lo edilicio como con los restantes recursos que le son brindados.

El autor puntúa que el factor común que interesa a los efectos de la descripción de la tendencia antisocial es el valor de molestia de los síntomas y esto, es explotado por el sujeto.

Que importante es esta última característica si la relacionamos a la situación de los sin techo en nuestro casco urbano, donde la mayoría de las demandas de alojamiento o de ayuda aparecen del lado de los vecinos y no de los propios interesados. El sin techo saca provecho de su condición y eso tiene efectos a su alrededor. Él lo SABE.

Otro concepto interesante en Winnicott presente en la tendencia antisocial es el de gula. Todo de lo que el sujeto pueda proveerse - ya sea por parte de organismos estatales como por otros medios - no alcanza, nunca es suficiente; el sujeto siempre pide más, y cree tener derechos sobre esto.

Esto lo vemos en gran parte de nuestra población sin techo, que critica la calidad de los hogares de transito en los cuales son asistidos. Ellos prefieren quedarse en la calle, sitio en el que obtienen mayor ganancia, tanto primaria como secundaria, del síntoma.

Para resumir, a nuestro entender, decimos que la patología del sin techo seria compatible con lo que Winnicott describe como "sujetos con tendencia antisocial", se trata de una patología con déficit en etapas tempranas del desarrollo emocional (primeros dos años de vida). Déficit que en la edad adulta, el sujeto intenta revertir mediante su constante denuncia y reclamo a su medio, no pudiendo (o no SABIENDO) aprovechar lo que este le brinda.



* Datos sobre el autor:
* Lic. Rodrigo Gonzalez Iglesias

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