Recuperar el hilo primordial II (lamentablemente)

Por Daniela Zagales PRIMER ACTO Escuela pública provincial, Córdoba, zona periférica, ocho y 15 de la mañana, antesala de la dirección, un niño de no mas de siete años, sentado en el piso, con su mochila y guardapolvo... circulan, lo miran y le indican que se pare... Se acerca la maestra y le dice: “chiquito qué vamos a hacer con vos...(no la mira, está sumamente avergonzado...) te dije que si no venías con mamá o papá NO EN-TRA-BAS!!!!....¿entendés eso???...no vas a estar en el aula. ¿Tu hermana, la de sexto, vino a clase??, me esperás acá parado que la voy a buscar...” Como a los quince minutos regresa la “seño” con la hermana mayor (no supera los 10 años) “...a ver chiquita ¿por qué no vino tu mamá a hablar al colegio? - Seño, mi mamá está en el hospital con mi hermanita más chica... ¿Y tu papá ?? -Mi papá está preso, seño... Bueno mirá (parece que la “seño” no escuchó nada de lo que la niña le dijo) tu hermano se porta muy mal, no trabaja, es repitente, juega en clase, no sé qué más hacer, yo no lo voy a dejar entrar al aula si no vienen a hablar conmigo, que se quede acá en la dirección y vos que sos grandecita le transmitís esto a tus padres... andá nomás, andá al grado... Bueno nene, te quedás acá y veremos qué hacer...yo no puedo perder tiempo, tus compañeros que SÍ QUIEREN ESTUDIAR... están perdiendo tiempo por tu culpa...” SEGUNDO ACTO Aparece la señora que se encarga de la limpieza... “-¡JA!!!! ¿vos de nuevo acá??? ¡qué cosa seria!!! ¿qué hiciste ahora??? a ver... a ver correte que tengo que limpiar...” Se para, agarra su mochila (a la que abraza como si guardara un tesoro) y se arrincona para que la señora cumpla sus tareas... Hasta este momento nunca escuché su nombre...¿quién sos? ¿cómo te llamás? …....... TERCER ACTO La directora llega y le pregunta ¿qué hace usted acá??? Un silencio enorme y dos caramelos que saca del bolsillo son la respuesta, se los come y se sienta en el piso nuevamente... “Levántese!!!! ¿o en su casa no hay sillas???!!!!... ¡qué barbaridad, parece un indio!!! sentate en esta silla y ponete a dibujar...no lo quiero ver sentado en el piso... dibuje algo, ¿o va a estar así al vicio todo el día???......” Lo miro y me parece increíble presenciar esta escena... las “seños” parecen sus enemigas y la escuela una correccional, su hermana mayor una adulta metida en ese cuerpo pequeño, tratando de dar respuesta por su mamá que tenía que estar en el hospital, por su papá preso... creo que tenía mas ganas de un abrazo que de dibujar ese “chiquito” (porque su nombre no tenía valor hasta ese momento...) …...Cuánta angustia sentí, rebelión y algunos otros sentimientos encontrados, ¿sabe qué “seño”??? me hubiera gustado escuchar el nombre de este niño y seguramente a él también... me hubiera gustado que usted a esta altura del año lo conociera un poco más y supiera que su papá está preso o que su mamá tiene que pelear en el turnero del hospital para que atiendan a su hija menor... Además “seño”, hubiera sido un gesto sumamente dignificante que ese niño no abandonara jamás el aula!!! y por otro lado que su hermana -"la de sexto”- que es tan niña como él!!!, razón por la cual no debería darle respuestas a usted... Otra cosa...y disculpe “seño”, los “compañer@s que sí quieren aprender” no son mejores que este niño... tal vez a él nadie le dijo que aprender es HERMOSO... o usted no supo lograr transmitir esa alegría desde el aula... o ese interés... Nadie lo nombró por aquel nombre que sus padres le dieron y por el cual cobra identidad, nadie le demostró que era valioso o que lo querían adentro del aula, nadie lo miró a los ojos o se ocupó de conocerlo más allá del colegio... ¿sabe qué, “seño”? Creo que en una de esas en su casa no hay sillas, como usted dice... o él prefiere sentarse en el piso por alguna razón que nunca le preguntaron... Y la verdad sentí vergüenza ajena cuando le dijo “indio”... ¡¡¡Qúe mal!!!! poroto en contra “seño”... imperdonable sus prejuicios y tono peyorativo con los pueblos originarios... Sentate, ponete a dibujar, correte... ¿dónde quedó la ternura? ¿es lo mismo dibujar, aprender el abecedario o sumas?? ¿quién le devuelve a este niño su lugar dentro de la escuela?... ¿o su lugar es el rincón de la vergüenza?... Me quedé un rato más mirando cómo el niño no “cumplía las órdenes”, sacaba de su mochila un mazo de cartas (de esas que tienen dibujos de animé) y las contaba a la perfección... sí, contaba “las cuarenta”... Creo que resistía desde allí desde el silencio y su silencio LES CANTABA LAS CUARENTA a las “seños”, a la “señora que limpiaba”, a mí y a todo el sistema educativo...

Comentarios (3)

AliciaSeptiembre 1, 2010 en 21:44

El artículo me resulta bastante duro. Puede ser que en algunos momentos la escuela (sus integrantes) funcionen como expulsores de quién “no está adaptado al medio”, es un defecto muy reconocido y por tanto, muy trabajado.
Hay buenos y malos docentes, al igual que existen en el resto de las profesiones, en la vida misma, sin embargo, la escuela (y sus docentes) fueron y son quienes sostuvieron a las familias en la crisis del 90, en la actualidad con tantas problemáticas sociales y económicas que a diario la atraviesan.
El artículo pone por el suelo y niega todo lo que los docentes a diario brindan a los niños, a los jóvenes, a sus familias.
Intentaría otro artículo, el hilo primordial III y contaría cuántos esfuerzos, cuánto Amor, cuánta dedicación a diario ofrecen todos quienes trabajan en una institución en favor de los demás.
Un abrazo.

Daniela09Septiembre 26, 2010 en 19:41

La escuela no sólo funciona como expulsora si no que es funcional a cada gestión de gobierno…MAS Y MEJOR ESCUELA…reza un slogan de campaña por mis pagos…fijate que incoherencia…
Una escuela que da de comer, da zapatillas o guardapolvos, como en los 90, como en la actualidad… no tiene nada que ver con la inclusión o re-inscripción de los niños como sujetos de derecho, como ciudadanos…aunque esa comida, zapatillas y guardapolvos les vengan muy bien por su realidad socio económica…aunque no quede otra opción que esa, la escuela NO ES ESO. Ejemplos de amor y entrega son los que en mis relatos no vi…
Una docente (aunque sea una sola) que dignifique a su alumno vale la pena ser reconocida, pero ese reconocimiento se debe hacer solamente por que en oposición a tanta mala práctica docente hay UNA /O que se desempeña con compromiso??
Creo que debe haber muchísimos ejemplos dignos de ser relatados, mas de los que creemos…a lo mejor no hace falta contarlos por que no están haciendo un acto extraordinario…está trabajando como corresponde…ojo! sin dejar de reconocer las adversas condiciones sociales, materiales, económicas (salariales)etc que nuestros docentes viven…son muchos los que se ven involucrados, son pocos los que NO DEJAN SOLOS A LOS NIÑOS/AS, la verdad esta soledad supera la tolerada por cualquier niño/a…
Hay hilo primordial…como el que lanza la araña para tejer su tela…lo arroja y a partir de el construye la trama…Ves Alicia??? estamos “entramadas” con una realidad que seguramente nos hará un poco mas capaces de leer las diferentes realidades.
Muchas Gracias, por las palabras y el abrazo…todo suma…
cariños.
Daniela.

cintiampJulio 15, 2011 en 23:55

Es verdad que existen buenos maestros y malos maestros sin embargo hay una clara tendencia a estos últimos…aveces no se puede creer que hayan maestras que traten a sus alumnas por ejemplo de “putitas q pronto van a aparecer con el bombo” pero las hay..esto que cuento paso en la 125 de La Plata se lo dijeron a mi cuñada cuando fue a reclamar acerca de un hostigamiento que sufría mi sobrino por parte de un grupo de alumnas.Es increíble y muy triste,para muchos algunos pibes no tienen recuperación porque eso es mas fácil para el mundo de individualismo que vivimos hoy,el sistema educativo debe colaborar enserio con los pibes porq es alli muchas veces donde los niños se manifiestan ,donde piden ayuda!!!

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