No te sientas una princesa ni por un día, sentite…

8 de marzo
En el Día Internacional de la Mujer, quienes ocupan espacios de poder intentan vaciar de contenido el significado de lucha que tiene. Esta es una práctica común. Se realiza con el 1º de mayo y con otros acontecimientos que tienen que ver con la lucha obrera y popular.
Pero… “Cosas veredes, Sancho, que non crederes.”; se ha auspiciado una velada de fiesta con el objetivo de que “te sientas una Princesa”. Dejando de lado el uso común que se hace al término Princesa tratemos de ver el significado real de la palabra. Princesa es la hija de los reyes o esposa del príncipe, cuyo destino es ser Reina, ejerciendo la potestad de la vida y la muerte de sus súbditos.
Este título viene de la época en que los que tenían el poder cometían las mayores atrocidades en beneficio propio, sometiendo a la mayoría del pueblo a una vida de miseria, privación y muerte; cosa que aunque esté disfrazada de democracia no ha cambiado mucho.
Opina: Por Michi Michelli
Los reyes y toda la nobleza eran quienes vivían de fiesta, mientras el resto de la población trabajaban para ellos.
¿Es sintiéndote una princesa que se hace homenaje a la memoria de las mujeres que fueron quemadas en la fábrica en que trabajaban y defendían sus derechos?
¿Es sintiéndote una Princesa como se calma la angustia de una mujer que ve cómo sus hijos pasan hambre?
¿Es sintiéndote una Princesa que se puede cambiar la situación de una mujer sometida y golpeada?
Podríamos seguir haciendo preguntas y la respuesta sería la misma.

Ya que hablamos de Princesas y de reinas remitámonos a otro concepto de la época, este es el de la BRUJAS. La denominación se utilizaba para definir a la mujer que volaba en escobas, hacía maleficios, tenía relaciones carnales con el diablo y demás actividades similares.
A las BRUJAS les esperaba el destino de morir en la hoguera. En realidad los documentos muestran que quienes eran acusadas de BRUJAS eras quienes no respetaban el poder establecido por la religión y por la nobleza, denominadas así por quienes ponían a la mujer en un lugar igual a cualquier animal de granja.
Pasada la época feudal la mujer ocupa un nuevo lugar en las fábricas e industrias, siendo, junto con sus niños, la mano de obra más explotada, con ritmos de trabajo extenuantes y salarios más bajos que los obreros hombres. Frente a esto la mujer se rebela y a principios de siglo, un centenar de obreras son quemadas en la fábrica donde trabajaban y hacían una huelga reclamando sus derechos, teniendo el mismo final que las “BRUJAS” de la época feudal.
Al igual que el Ave Fénix, el espíritu rebelde y de lucha renace de las cenizas a lo largo de todo el Siglo XX, llegando hasta nuestros días; obteniendo para la mujer derechos que todavía no le han dado emancipación total, pero que han sido un gran cauce.
Analizando esto, decimos: no te sientas una princesa, sentite una bruja, usando tu escoba para volar hacia la libertad, barriendo la miseria, la opresión, la explotación y manteniendo una relación de amor eterno con el demonio de la IGUALDAD SOCIAL.

Por Michi Michelli
Integrante del Grupo de Teatro Comunitario CRUZAVIAS

Comentarios (1)

AixaAgosto 17, 2015 en 22:05

muy bueno!!!!

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