De penas, delitos y (de) formadores de opinión

En estos últimos días mucho se ha dicho sobre penas, delitos, inseguridad.
Todos sentencian, se sobredimensionan opiniones que no tienen otro fundamento más que la reacción visceral y se instalan diversos debates que sólo conducen a un mismo fin: más encierro, más “mano dura”, más penas, más castigos.
Por Silvana Rodríguez
Así, hace unos días atrás (06/03) el Diario La Nación publicó cifras respecto a delitos cometidos entre los años 2006-2007:
"Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, mientras que en 2007 hubo 884 homicidios (más del 40% del total del país), en 2006 fueron 802. En la ciudad de Buenos los asesinatos llegaron en 2007 a 119; en 2006 fueron 116.
Respecto de los robos y de las tentativas también hubo un aumento en la provincia de Buenos Aires y en la Capital. Las cifras oficiales son curiosas: en 2007 en territorio bonaerense hubo 59.560 robos, contra 54.892 de 2006, mientras que en la ciudad de Buenos Aires, en 2007, se registraron 86.851; y en 2006, 81.571".
Las mismas son terribles y nadie niega la necesidad de su tratamiento, pero para ello es imprescindible analizarlas en relación con las políticas, programas y proyectos que se han implementado para reducirlas. ¿Es casual que no se haga ni una mención a las políticas implementadas para responder a esas cifras?, ¿no será que las estadísticas aumentan, justamente, por la ausencia de políticas que reviertan realmente estos problemas? ¿Existe algún estudio al respecto que traspase la cuantificación de delitos y permita tener algún elemento para analizar los factores que inciden y llevan a tales conductas?
De esta manera, se impone que el eje de discusión se centre en la cantidad de delitos, en las estadísticas, en la necesidad de mayor coerción y encierro, es decir, en las “soluciones” y no en conocer y analizar los factores que conducen a estas situaciones.
¿A qué modelo de sociedad responden estas medidas?
Asimismo, el gobernador Scioli sostiene que a la inseguridad no se responde con estadísticas (aspecto en el que coincidimos) sino que se responde con “justicia y policía”, de manera que una vez más reforzamos que la única solución está en manos del castigo y las penas.
Además de depositar en un área determinada una solución que implica una política integral y por tanto una respuesta colectiva de la sociedad en su conjunto y no sólo de un sector en particular; se continúa fortaleciendo e imponiendo la necesidad de un modelo de sociedad que responda a la coerción/ opresión en un marco de constante fragmentación.
Y en este marco, el mismo gobernador se atreve a pedir a otros que “mantengan la moral bien alta”…

Y no sólo eso. Los medios reproducen una y otra vez expresiones de gente que sólo conlleva a la (de)formación de opinión, verbalizaciones realizadas en un contexto en el que sólo tiene lugar la reacción visceral.
Así, se observa y se escuchan una y otra vez los dichos de Susana Giménez (hablamos de la misma persona que pregunta si los dinosaurios viven), como “lemas, principios directrices” a seguir, y tras las aberraciones que dice, como “Basta de derechos humanos para los delincuentes, ¿no hay derechos humanos para las víctimas?”, “Basta con los menores y esas estupideces”, la gente que sale a sostener su “sentir” y pide la pena de muerte, claro que sin una cuota mínima de reflexión.

¿Y los medios de “comunicación” que hacen? Aportan elementos para seguir sosteniendo este modelo tan funcional al sistema imperante.
En lugar de aportar elementos que permitan analizar críticamente esto, solo contribuyen a reforzar las terribles estadísticas y la incontrolable inseguridad, ésta última asociada únicamente a los delitos.

Sólo en la medida que podamos ampliar la mirada, problematizar lo impuesto, identificar a la seguridad también vinculada con trabajo, salud y educación, y en la medida que podamos darnos cuenta que la solución nos incumbe a todos y no sólo a un sector/ área en particular, vamos a poder pensar en soluciones reales a estas problemáticas. Problemáticas que son manifestaciones de un contexto mayor, del cuál formamos y somos parte, ya sea por acción u omisión.

Fuentes:
Estadísticas diario La Nación »
Scioli admite que a las víctimas de la inseguridad no se les puede contestar "con estadísticas"- Diario Clarín »
Susana Giménez pidió pena de muerte »
No pueden bajar los delitos en el país - diario La Nación »

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