Disciplina, profesión, arte, ciencia o vil negocio

Por Marcos Chinchilla Montes
El día de hoy tuve la oportunidad de conocer una serie ideas tituladas “!!PARA REFLEXIONAR TRABAJO SOCIAL!!, con la firma de la colega peruana Magaly Blas, co-propietaria de la empresa “grupo excellentia”.
Para quienes no estén al tanto del debate alrededor de ese grupo empresarial, se trata de un grupo peruano que organiza congresos de Trabajo Social y secretarias (entre otros temas no tan afines); han venido trabajando con una metodología poderosamente llamativa: se dedican a dar premios a profesionales destacados como gancho para atraer clientes para sus actividades; organizan eventos bajo la temática de la innovación, pero totalmente alejados de las contradicciones sociales con las que se involucra nuestra profesión; han procurado expandir su actividad comercial a diferentes países de la región; auto convocan a unas cumbres mundiales que ellos mismos inventaron, y que dicho sea de paso, no tienen la menor representación mundial; y claro está, lucran con la organización de esos eventos de Trabajo social y secretarias.
He estimado conveniente polemizar sobre algunas de las reflexiones que plantea la citada colega peruana en ese texto:

1. FITS y ALAEITS boicotean la cubre y mal informan. De la lectura meticulosa de los pronunciamientos de estas organizaciones, queda claro que el espíritu se centra en informar a las cientos de miles de estudiantes y profesionales sobre los limitados alcances académicos y gremiales de los eventos que organiza excellentia, y nunca el boicot. Está claro que no existen mecanismos legales para impugnar la organización de esas seudo cumbres mundiales; quien desee participar de las cumbres, está en todo su derecho de hacerlo, es un tema que no se cuestiona.

2. Crisis organizativa gremial. Si bien existe crisis de legitimidad y representatividad en algunos órganos gremiales nacionales; Blas erra al generalizarlos. Existen colectivos gremiales de gran legitimidad nacional, otros que están instalados en la legislación nacional y que cuentan con muy buena salud. Lo que no nos dice Blas, es que su empresa, aprovechando debilidades en algunas de esas organizaciones gremiales, se ha lanzado a hacer negocios con las necesidades de capacitación profesional que han quedado descubiertas. Acá es importante recordar que no solo es la empresa excellentia la que se está dedicando a ello, basta con ingresar a algunos grupos de Trabajo Social en Facebook, y la tónica dominante es publicidad con una cantidad indeterminada de cursos de cualquier tipo.

3. Cierre de escuelas y sobrecarga teórica. Blas expresa preocupación porque muchas escuelas se han cerrado en la última década; lamentablemente no nos da ni número, ni nombres de ella. Yo la tendencia que he visto en los últimos años es más bien hacia el aumento en países como Costa Rica, Chile, Colombia, México, tema que incluso está incidiendo en mayores niveles de desempleo, sub-empleo y desprofesionalización pues muchas colegas no encuentran espacio laboral en que ubicarse. No satisfecha con esa afirmación, plantea que “en la mayoría se sigue enseñando con currículas sobrecargadas de teorías y modelos de intervención que no sirven en la práctica laboral”, Blas olvida que incluso la misma Mary Richmond en sus libros pioneros del Trabajo Social a inicios del siglo pasado, mostraba un importante nivel de erudición y manejo de autores que daban cuenta que sus planteamientos metodológicos tenían un importante bagaje teórico. Si bien no lo afirma de manera contundente, pero me da la impresión que el grupo excellentia apuesta por tecnificarnos y borrar nuestra historia científica, y con lo que ha costado desarrollarla.

4. Estilo de vida internacional. Lamentablemente la citada colega no se toma el tiempo para respaldar sus afirmaciones. En una de sus perlas reflexivas, afirma “que la Cumbre es una grave amenaza a su particular estilo de vida como dirigentes internacionales que se financia con las elevadas cuotas de membresía que le imponen a sus miembros o que generan del cobro de sus eventos”. Algunas precisiones ante el desconocimiento de la compañera: a-las cuotas de afiliación son pírricas, en el caso de ALAEITS, cada país afiliado paga por año USD 200 (y no siempre todos los países están afiliados o al día con su afiliación), b-el dinero por lo general se destina para organizar el Seminario Latinoamericano de Escuelas de Trabajo Social (pasajes para conferencistas, su alimentación, hotel, papelería, lapiceros, bolsos, discos compactos, alquileres de equipo o locales, etc.) que se organiza cada tres años en un país de la región; cuando sobra dinero de algún evento, o se destina a producir un libro, o se invierte en el evento que sigue; c-ninguna de las personas directivas de ALAEITS recibe algún tipo de retribución por su trabajo, el cual se realiza de manera solidaria y más allá de sus jornadas laborales, o sea, por recargo. A diferencia del grupo excellentia que trabaja desde una lógica empresarial, las organizaciones regionales, sean académicas o gremiales, lo hacen desde una lógica de solidaridad, bien común, articulación, y crecimiento académico y gremial. En lo personal considero que la afirmación temeraria de Blas es una invitación a transparentar más los informes financieros que se brindan en las asambleas de estos entes, aunque si busca con detalle en los informes en línea, hubiese encontrado la información sin mayor problema.

5. Tolerancia, alineación y diversidad. Blas argumenta que las organizaciones FITS y ALAEITS pretenden “alinearnos a todos como si fuéramos ovejas”, respeto su apreciación pero no la comparto en ningún extremo, y para ello recurre a un manejo incorrecto de la tolerancia y la diversidad. En la región existen muchos colectivos gremiales y académicos que no son parte de FITS-ALAEITS, desarrollan sus acciones y debates, en algunos momentos hay puntos de encuentro, en otros de disenso, pero esos colectivos no tienen como norte la mercantilización del Trabajo Social, todo lo contrario, se orientan por su propio fortalecimiento, y consecuentemente, por la mejora de las condiciones de las poblaciones con las cuales desarrollan su trabajo profesional. Blas olvida la rica influencia -o quizás no la conoció- de pensadores como Pablo Freire que nutrieron y nutren la formación profesional del Trabajo Social: construir en lugar de repetir, liberación en lugar de enajenación. El pensamiento crítico y propositivo han sido una constante en el Trabajo Social que se viene construyendo desde los años 60 en el Trabajo Social de nuestra América Latina, y justamente ese pensamiento obliga a denunciar todas aquellas prácticas que no solo instrumentalizan aún más la profesión, sino que la convierten en una vil mercancía donde la articulación estudiantil, gremial y académica queda subsumida en la posibilidad de hacer negocios.

¿Por qué le preocupa tanto a la empresa excellentia que diferentes organizaciones nacionales e internacionales cuestionen y llamen la atención sobre relación empresarial que están construyendo con el Trabajo Social?
Cuando advertimos que no son una agrupación con legitimidad representativa (no sabemos quién escogió a sus directivos, en qué asamblea, con qué estatutos, con cuántos votos, a quiénes representan), cuando hacemos alusión de que las discusiones que plantean están aisladas de las contradicciones de la realidad social, cuando llamamos la atención sobre sus seudo-cumbres mundiales, todos esos cuando se convierten en una invitación para que estudiantes y profesionales mediten concienzudamente si realmente ese es el Trabajo Social que desean construir, y esos los eventos que les serán de utilidad para su desarrollo académico y gremial.

Con cada estudiante o profesional que no asiste a uno de sus eventos, no solo se les resta un ingreso económico, se cuestiona también una práctica política empresarial que ante todo pone su énfasis en los negocios. Ese es justamente el temor que le tienen a los pronunciamientos que han sacado escuelas, colegios y hasta entes internacionales de Trabajo Social.
Pero como solo los ríos no se devuelven, quizás algún día el grupo excellentia nos llene de motivos con comunicados contra los golpes de Estado en la región (suaves y duros), sobre el asesinato de líderes sociales, sobre la corrupción generada por Odebrecht, sobre la persecución a los pechos femeninos en Argentina, sobre las aventuras discriminatorias de Trump, contra la criminalización de la protesta social, entre tantos males que afectan a nuestra golpeada América.

Por Lic. Marcos Chinchilla Montes
Universidad de Costa Rica

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