Sobre el Día del Trabajador Social en Argentina ¿Qué se celebra el 2 de Julio?

Por Alberto José Diéguez

En Argentina se ha instituido el 2 de julio, como fecha del día del Asistente Social. Intentaremos en este trabajo dar una respuesta acerca del por que, de esta fecha.
[Documento de la cátedra de Metodología de Servicio Social III – Comunidad. Carrera de Trabajo Social. UNMDP. Cursos años 1996-1999]
En el año 1996 y con motivo de celebrarse el Día del Trabajador Argentino, inicié mi clase, haciendo una referencia a ese día y a su significado. En las/os alumnas/os, la sorpresa fue mayúscula. No sólo desconocían el por qué de ese día, sino que tenían versiones que en nada se acercaban a la verdad.
Fue la alumna Claudia Alonso, quién me solicito que escribiera algún documento sobre el tema y así lo hice. Este trabajo, es producto de ese pedido.

En Buenos Aires se encuentran registros de celebración de este día en los Cuadernos de Sociopatologia y Servicio Social, en el cual diversas instituciones, entre las que se encontraban el Centro de Investigaciones y Estudio del Servicio Social y los asistentes sociales de la Policía Federal, realizaban actos y celebraciones con tal motivo.

Las misma fuente señala a la Escuela Caritas de la ciudad de San Juan, realizando festejos en el año 1965 -1-.
La Escuela de Servicio Social ‘Caritas’ de La Plata, cuya rectora fue la A.S.Delia V. Peña, oficiaba en esos años y para ese día una misa en la catedral local, en la cual los nuevos graduados formulaban el juramento profesional. -2-, aunque con anterioridad lo situaban el 30 de Julio.

Hasta mediados de la década del 60, la profesión estuvo fuertemente ligada al pensamiento católico y a las elites aristocráticas porteñas. Basta tal vez señalar, que el Colegio de Asistentes Sociales de Buenos Aires, liderado por la destacada colega Marta Ezcurra, mantenía un fluido contacto con la UCISS – Unión Católica Internacional de Servicio Social, con sede en Bélgica, institución esta ultima que tuvo una particular influencia en la creación de las primeras escuelas latinoamericanas.

Durante este período, las escuelas católicas, mantenían el liderazgo de la profesión y dominaban las estructuras de las asociaciones y colectivos profesionales. Por ejemplo la Asociación Argentina de Escuelas de Servicio Social, albergaba en su directiva a la A.S. Angela Teresa Vigetti, de Santa Fe, a la A.S. Delia V. Peña, de La Plata, a la A.S. Hna. Mabel Bascialla, de Buenos Aires, a la A.S. Dolly P. de Caldeiro, de la Escuela Diocesana de San Isidro, a la A.S. Arminda E. Aragón, de la Escuela Diocesana de Morón (3) y su funcionamiento físico, se realizaba en el Instituto de Cultura Religiosa Superior, en Buenos Aires, institución que genero la primer escuela católica de Servicio Social de nuestro país en el año 1940 y que hoy continua luego de pasar por la Universidad Católica Argentina, en la Universidad del Salvador.

No es de extrañar entonces que el fuerte enfoque doctrinario católico existente en ese momento, así como un exacerbado anticomunismo de esos sectores aristocráticos, clericales y antiperonistas, remarcara la conjunción del día del asistente social con una festividad religiosa.

Para ese entonces, textos como El libro de los enfermos, de A.F. Ozanam, editado por Ediciones Paulinas de Buenos Aires, 1952, eran incorporados al trabajo asistencial, en una practica de aconsejamiento, precursora de los actuales enfoques de orientación neutetica (J.Adams, P. Hoff, G. Collins).que buscan relacionar la orientación psicológica con el cristianismo, junto con obras como el Visitador del preso, de Concepcion Arenal y la doctrina social de la Iglesia y una fuerte base educativa teologica en el transcurso de toda la formacion profesional.

También es necesario remarcar otro factor. Para esa época coexistían los asistentes sociales con las visitadoras, egresadas de los diversos cursos de Visitadoras de Higiene Social, que cumplían funciones similares y/o mas especializadas. La denominación de visitadoras o visitadoras sociales se hacia extensivas en ese entonces a las asistentes sociales, en una situación similar a la que actualmente ocurre con la denominación de asistentes sociales y/o trabajadores sociales.

Para ese entonces el peso del Colegio de Asistentes Sociales de Buenos Aires, organizacion representativa de los asistentes sociales católicos, venia declinando y se consolidaba el Ateneo de Asistentes Sociales de Buenos Aires, institución ligada al Partido Demócrata Cristiano (línea Sueldo), con una visión mas populista y una inserción nitidamente partidista. Este grupo no adhería a la incipiente Teología de la Liberación, que surgía por esa época en América Latina.

El Ateneo mantuvo a partir de sus dirigentes una posicion de sostenimiento del 2 de Julio, como dia del asistente social. Unicamente la A.S. Sela B. Sierra de Villaverde en el seno del Ateneo, mantuvo una posicion de instaurar una nueva fecha, en consonancia con lo que se postulaba desde la Revista Selecciones de Servicio Social, dirigida por su esposo y principal ideologo de la modificacion.

Esta revista remarcó durante varios años la ligazón existente entre el festejo del día del asistente social y la festividad religiosa de la visitación de la Virgen María (ver como ejemplo Año I – No. 2, Junio 1968, pag.66, Año III, No. 10, Junio 1970, pag. 29.) como una política crítica sustentada por su director el pedagogo Anibal Villaverde, docente en ese entonces en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

En el cincuentenario de la creación de la primer escuela de Servicio Social de América Latina, Dr. Alejandro del Río, en Santiago de Chile, en 1975 y en el contexto de
disputas ideológicas y de intereses de grupos profesionales, la Revista Selecciones de Servicio Social, bajo la dirección del profesor Aníbal Villaverde, propuso instaurar el Día del Trabajador Social Latinoamericano, el 4 de Mayo -4- en lugar del 2 de julio.

Otras propuestas entre las que se encuentra una llevada por el autor y aceptada por
el Director de la Escuela de Gral. Roca, Universidad Nacional del Comahue, Lic. Natalio Kisnerman, y por otras escuelas universitarias, situábamos la fecha en coincidencia con el Día Universal de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre. Pero los intentos no prosperaron.

El tema fue tratado en reuniones profesionales sin llegar a un acuerdo sobre su modificacion. En el III Encuentro Nacional de Asociaciones de Asistentes Sociales, realizado en agosto de 1979 en Santiago del Estero, se incluyó como segundo punto del temario la determinación del día del asistente social, de acuerdo con lo estipulado el año anterior en el Segundo Encuentro de Córdoba. Fue precisamente en este Encuentro donde quedó hasta hoy definitivamente señalado este día.

Para el año 1980, la ligazón corporativa entre Iglesia y Servicio Social, era por demás profunda. Para ese entonces, el Ateneo de Asistentes Sociales realizaba la promoción
del día del asistente social, remarcando la fecha como la festividad religiosa de la Visitación de la Virgen Maria.

Esa institución anunciaba para el 30 de Junio de ese año, como acto académico, una disertación sobre “El Servicio Social en la perspectiva de la Enseñanza Social de la
Iglesia. El Documento de Puebla”, a cargo de Monseñor Dr. Gerardo T. Farrell, Vicario General del Obispado de Morón y Director de la Escuela de Servicio Social de Morón. Y para el día 2 de Julio coorganizada con el Centro de Investigación y Estudios de Servicio Social, una misa de acción de gracias realizada en la Iglesia Regina Martyrum, a cargo del jesuíta Jesús Fernandez.

Con el cambio del día litúrgico de la Visitación, realizado por la Iglesia, la fecha del 2 de julio quedó sin el contenido religioso inicial, pero es evidente que esa fecha originó múltiples reacciones entre partidarios y opositores a la misma.

En una fecha más reciente, el Colegio de Profesionales en Servicio Social de Córdoba realizó un concurso ¿Qué se conmemora el día del Trabajador Social?, en el que se presentaron once trabajos sobre el tema.

El artículo aparecido en el Boletín Informativo de ese Colegio -5- incursiona en las festividades asirias, durante la cuarta luna de Ur, en el que eran apartadas bellas vírgenes para alimentar a los dioses y en las prácticas de ofrendas al rey de Chimu, en el actual Perú, que se realizaban después del solsticio de Teotihuacan.

La Iglesia ha ido sustituyendo las fiestas paganas para contrarrestar los efectos de las mismas.
Así como el 25 de diciembre se celebraba, en la religión mitraica romana, el nacimiento del Sol invicto y se festejaban las saturnales durante una semana, la Iglesia instituyó en ese día la natividad de Cristo.

Otro tanto hizo con el 2 de Julio, fecha que se instituyó como el día de la visitación de la Virgen María. No nos debe extrañar pues las conclusiones del artículo del colegio de profesionales de Córdoba, material éste con el que no contamos como para realizar un análisis mas profundo.

En el caso del relato bíblico de la visitación de la Virgen María, el texto lo encontramos en el Nuevo Testamento, en el Evangelio de Lucas 1:39-45 que transcribimos a continuación:
‘’En aquellos dias, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa a una ciudad de Judá, entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo, y exclamando con gran voz, dijo ‘Bendita tu entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno, y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí ? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño de mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!” -6-

El Colegio de Asistentes Sociales de Buenos Aires fue una institución que nucleó durante largos años al pensamiento clerical y a los sectores de clase alta de la profesión y tuvo un control significativo de la misma, que sólo se vio debilitado a partir del movimiento de la reconceptualización, de la aparición del grupo ECRO. y la constitución del Ateneo de Asistentes Sociales de Buenos Aires, que fueron una expresión de la irrupción de las clases medias en la educación universitaria y de la consolidación de la enseñanza de las ciencias sociales en ese nivel .

Por ese entonces, ese grupo de colegas católicas recibía los agravios y el mote de ‘vírgenes iracundas’. Ver los números de la Revista Hoy en el Servicio Social de esa época, lo que muestra el nivel y la intencionalidad de los mismos, que fueron constantes en la profesión.

Este debate, junto a las controversias existentes por otras temáticas asociadas, han producido en las recordadas Jornadas de Salta serios incidentes entre sectores enfrentados, que determinaron la intervención de las fuerzas policiales.

Es evidente que en la profesión, el debate ideológico estuvo, en esa época, en uno de los puntos más álgidos y menos civilizados. Lamentablemente, la falta de espíritu democrático y pluralista; el dogmatismo; la falta de respeto hacia el pensamiento ajeno, se enseñorean y continúan hasta el día de hoy en nuestra profesión y en nuestros medios universitarios.

He incluido estos hechos y el contexto profesional y político de esa época, al efecto dar al lector los necesarios elementos para entender y analizar, que pasó ese día y qué cosas se defendían por ese entonces.
Fue precisamente ese grupo quien instaló el Día del Asistente Social el 2 de julio, asociando el mismo al día de la Visitación y a las buenas nuevas que llevarían los asistentes sociales, sobre la base de lo que se había establecido en las Reuniones Mundiales que realizaba la UCISS – Unión Católica Internacional de Servicio Social.. Al respecto no caben, a mi entender, otras explicaciones sobre el este tema.

Si la fecha no se ha modificado hasta hoy, si la fecha recibe la adhesión de los Colegios profesionales y si la fecha recibe el ocultamiento de su orígen, negándose el mismo, es para pensarlo.

En estos momentos, en que destacados colegas como Ricardo Hill, ven un vínculo inconsciente que asocia el ejercicio de la prostitución con el ejercicio de nuestra profesión -7- deberíamos seguir indagando, pero sin negar los orígenes y su tradición.

Dioses, prostitución como profesión sagrada, bellas vírgenes paganas y vírgenes cristianas iracundas, festividades religiosas, esoterismos, definen nuestra profesión hasta hoy día.
Algunos tenemos pretensiones de consolidarla como una disciplina que se encuentre asentada en el desarrollo de las ciencias sociales. Otros tienen pretensiones de ser cientificos puros, otros han caído en el nihilismo de negarlo todo.

En estos casos tal vez convenga exorcizar la profesión de los fantasmas del pasado. Pero hay algo que no podemos negar. La Asistencia Social o el Servicio Social o el Trabajo Social, como quieran denominarlo, no pueden negar su tradicion judeo-cristiana y los valores que los sustentan, sin tener que renunciar a su razón de ser.

NOTAS:
-1- Cuadernos de Sociopatologia y Servicio Social, Año III, No. 11. Buenos Aires, septiembre de 1965, pag. 20.
-2- Selecciones de Servicio Social. Año VI – No. 20, Buenos Aires, 2do. cuatrimestre, 1973. pag. 58.
-3- Selecciones de Servicio Social. Año VIII – No. 25. Buenos Aires, ler. cuatrimestre
1975, pag. 69.
-4- Confluencias. Boletín Informativo. Colegio de Profesionales en Servicio Social. Córdoba, Diciembre 1994, No. 11, pag. 12.
-5- Selecciones del Social Work . Año I – No. 3. Buenos Aires, Setiembre 1968,pag. 71.
-6- Biblia de Jerusalem. Edición Pastoral. Desclee de Brouwer. Bilbao, 1984. Pagina
1558.
-7- Hill, R. Nuevos Paradigmas en Trabajo Social. Lo social natural. Consejo General
de Colegios Oficiales de Diplomados en Trabajo Social y Asistentes Sociales. Siglo XXI de España Editores. Madrid, 1992, pags. 65-68.

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