Es ¿La virtud del Egoísmo?

Por Alfredo Juan Manuel Carballeda La exaltación del egoísmo Una de las preguntas más recurrentes que surgen en conversaciones con amigos, compañeros o colegas -especialmente en los últimos tiempos- es: ¿Cómo se explica que numerosas personas que se beneficiaron con las Políticas de Inclusión Social, Redistribución de la riqueza, ingreso, empleo, educación, derechos, etc., se muestren como fervientes militantes opositores al Gobierno que desean su destitución? ¿Desde dónde se construye esa lógica? En definitiva que cambios en la subjetividad de la sociedad Argentina se produjeron en las últimas décadas, y desde donde es posible analizarlos. Este es solo un inicio de aproximación en la búsqueda de algunas explicaciones. Indagando en estos temas me encontré con un libro muy interesante escrito en 1961 cuyo título es; “La Virtud del Egoísmo” de Ayn Rand. La primera impresión que uno tiene frente a ese texto es la de encontrarse con una pieza fundamental de las bases del neoliberalismo, una especie de anticipación de lo que llegó con la reforma conservadora que se inicia a mediados de los años setenta en todo el mundo capitalista. Incluso, pareciera que la mayoría de los libros de auto ayuda, antes de ser escritos visitaron de una u otra forma esas páginas. No se trata de afirmar que un cambio de época o de construcción de subjetividades se funda a través de un libro. Pero, hasta esos años, antes que la posmodernidad europea ratificase el concepto de “muerte del autor”, muchísimos textos iban construyendo diferentes formas de influencia. La multiplicación de ese discurso a través de conferencias, seminarios, grupos de estudio, medios de comunicación masiva, estética cinematográfica , literatura y publicidad, dan, por lo menos, alguna dirección y penetración a las ideas, especialmente si estas están deslizándose por el clima de época correcto. También, “La Virtud el Egoísmo” se inserta dentro de un sistema de creencias, representaciones sociales e imaginarios que pueden ser resignificados, pero que impregnan de alguna forma las subjetividades de las últimas décadas. En otras palabras, seguramente los cambios en las ideas son mucho más penetrantes en contextos de terrorismo de estado y terrorismo de mercado. Estas cuestiones podrían resumirse en que la realización personal se consigue a través de la satisfacción de los pequeños propósitos personales de cada individuo. La propuesta se completa desde la idea de que no pensamos en beneficios para los demás, sino solamente el propio y de este modo es posible acercarse a nuestro fin último: la propia sobrevivencia y la propia felicidad. Estas ideas, recuerdan el utilitarismo de Jeremías Betham, ya descripto por Foucault en Vigilar y Castigar. El egoísmo queda así, no solo justificado sino, exaltado. En sociedades escarmentadas por el neoliberalismo, donde el lugar de lo otro está atravesado por el temor, la competencia y la incertidumbre, cuando la noción de sociedad se desmorona, estas ideas aparecen como una especia de ficticia tabla de salvación, que, obviamente, no salva a nadie, pero genera una nueva forma de disciplinamiento mucho más sutil y efectiva. Se disciplina desde una certeza apoyada en algo ficticio. En una nota del diario La Nación de 2007 -1- surgen una serie de comentarios relacionados con estos temas bajo la nomenclatura de Objetivismo…con el título ”Egoísmo como estímulo” “Bien Propio y Bien Común”… se plantea… ”Dentro de los antecedentes del tema, la autora de la nota resume “Uno de los devotos más famosos de Rand es Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal”… “ Jeff Britting, el archivista delos papeles de Ayn Rand. Britting dijo que Greenspan se sintió atraído por “la defensa moral del capitalismo” que hacía Rand. Tal vez lo más interesante pase por la “conexión” Argentina de la logia o secta de Objetivistas…”. En Argentina, por diversas razones, la recepción de su pensamiento es muy distinta. Hay “círculos randianos” sueltos, por así decirlo, o think tanks liberales que, sin definirse tajantemente como randianos, estudian los textos de Rand, entre ellos, además de la ONG de Marty, las fundaciones Atlas y Hayek, el Foro Liberal de Recrear, el partido que fundó Ricardo López Murhpy”… además de …”Sin embargo, nunca deja de estar en el candelero. La reciente reedición de sus textos en el país, la circulación de su obra entre empresarios y políticos jóvenes–Mauricio Macri es uno de los admiradores locales de la escritora–“-2- Evidentemente la obra de Rand está muy bien realizada, posee alto impacto en un sector de la política de derecha de la Argentina y hasta podría ser equiparable al documental sobre las Olimpiadas de Berlin de 1936 llamado “El Triunfo de la Voluntad” de la realizadora cinematográfica nazi Leni Riefenstahl, pero como el documental mencionado, generó cambios relevantes en el clima de época de la Alemania de los años treinta. Notas -1- La Nación 23 de Septiembre de 2007. Laura Di Marco. -2- Diario la Nación op. Cit.

Comentarios (1)

Alicia Farrellfebrero 25, 2015 en 15:44

Excelente arista para pensar el tema, que tanto nos preocupa a quienes estamos en contacto directo con los integrantes de los sectores vulnerables y medios.
Muchas gracias por el aporte.

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