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Periódico de Trabajo Social y Ciencias Sociales
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Por Dr Leonardo Rubén Gulman
Buenos Aires, Lunes 29 de Abril de 2002 Nada puede estar fuera del contexto económico actual. No hay dinero. Esa es la cruda realidad. La sensación amarga de que nos robaron el presente y que tenemos un futuro incierto, nos acompaña cada mañana al leer las noticias. ¿Qué sucede en los grandes Hospitales argentinos?
Desde hace una semana se restringieron absolutamente las internaciones y las derivaciones, se suspendieron las operaciones quirúrgicas programadas y las prácticas de diagnóstico y tratamiento, y sólo internan los casos de extrema necesidad e imposible derivación. Para atender a 3.500 adultos y 400 niños por día, y para realizar 8.000 cirugías,
7.000 partos y realizar 2.000.000 de prestaciones de laboratorio anuales, se
necesita dinero, sino es imposible hacerlo.
La salud de nuestro pueblo está en peligro. Todos los médicos lo sabemos. Pero
seguimos trabajando, con los pocos recursos materiales que tenemos. Aportando
parte de nuestros ingresos para poder comprar lo indispensable.
Recordando al Profesor Dr Alejandro Posadas, un médico que tan sólo ejerció su profesión durante 8 años, ya que la muerte se lo llevó a los 32 años. Enfermo desde siempre, jamás dió un paso hacia atrás. Fué un extraordinario cirujano, y entre otras cosas un amante de la tecnología de punta de su época, ya que filmó en 1899 la primera película de una operación quirúrgica en el mundo, tan sólo 4 años después del nacimiento de la cinematografía. Sus principales virtudes: la capacidad de trabajo, la visión panorámica, el amor al prójimo y el culto a la verdad deben contagiar el espíritu de los médicos y ser transmitidos a la generación actual de estudiantes, los cuales deben recordarnos por ser partícipes activos del resurgimiento de la medicina argentina, y no como espectadores pasivos de su decadencia. Se lo debemos al Profesor Dr. Alejandro Posadas. Se lo debemos a nuestro pueblo.
Dr Leonardo Rubén Gulman
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