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Periódico de Trabajo Social y Ciencias Sociales
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LA APARICION DE OSAMENTAS EN UNA ANTIGUA BASE MILITAR DE LA CIA EN HONDURAS
REABRE LA PARTICIPACION ARGENTINO-NORTEAMERICANA EN ESE PAIS.
Para ello utilizaron básicamente las siguientes fuerzas:
Honduras había sido tradicionalmente el lugar geográfico desde donde la mafia
corsa enviaba la cocaína y la heroína a los Estados Unidos y los argentinos se
hicieron con el control de esa logística a partir de que su "hombre" en Honduras
asumiera la jefatura de los servicios de inteligencia hondureños (FUSEP).
Entre los entrenadores argentinos más conocidos están el agente del Batallón
601, Ciga Correa, que ya había colaborado con la DINA en el asesinato del Gral
Prats y había entrenado a la AAA junto con Seineldín. Fue entrenador de la
exclusiva escuela de EEBI de los oficiales somocistas y pagador de la
inteligencia argentina en Centroamérica.
Como no podía ser menos, también operó en esta zona la ESMA, enviando oficiales
especializados en interrrogatorios e incluso colaboradores. Un oficial de
policía enviado por la ESMA fue Roberto Alfieri González, quien sirvió en la
guardia Nacional del El Salvador, así como en Guatemala y Honduras. En 1988 fue
detenido, según IPS, por las autorides de Honduras por los cargos de extorsión y
asesinato. El Cne.l Jorge Eugenio O'Higgins fue agregado militar en Tegucigalpa;
Cnel Rafael de la Vega agregado al ejército hondureño; Cnel Roberto Carmelo
Gigante; Mayor César Garro, Cnel Emilio Jasón; Tte Cnel Cabrera; los mayores
García Cano, Julio Jorge Ianantuone, Horacio Capelo, Antonio Rauch y Julio César
Casanova Ferro, entre otros muchos.
Los argentinos habían provisto de aviones ligeros a las fuerzas de la contra,
básicamente de Beechcraft Baron y Aztec, en los que viajaba Bermúdez organizando
la guerra en vuelos privados. Pero el responsable de la CIA que había trabajado
en Laos en los años sesenta quería algo así como una "Air Amerique"
centroamericana. La solución fue la Base Aérea de Aguacate. Fue alquilada por
los Estados Unidos al ejército hondureño. Se contratan varias empresas privadas
y se hace cargo de las operaciones el US Army 46th Engineering, que partipa en
las operaciones "Big Pine II".
El Aguacate es una pequeña aldea, situada al este de la ciudad de Catacamas,
Olancho; en los años setenta fue la base del Batallón de Ingenieros, luego fue
abandonada, pero en julio de 1983 las Fuerzas armadas ordenaron su
rehabilitación al XVI Batallón de Infantería, con asiento en Juticalpa, Olancho.
El objetivo era construir un centro estratégico para apoyar las fuerzas
contrarrevolucionarias de Nicaragua, conocidos como Contras; la rehabilitación
incluyó la reconstrucción, ampliación y modernización de la deteriorada pista de
aterrizaje, trabajo a cargo de las Fuerzas Especiales del ejército de los
Estados Unidos, con base en Washington.
La Base de El Aguacate fue considerada en la década de los ochenta como punto
estratégico, por su ubicación. Se encuentra a 6 kilómetros de Catacamas (30
minutos), sobre la carretera a Dulce Nombre de Culmi, sector montañoso, a 12
kilómetros de distancia de Catacamas y 240 kilómetros al nororiente de
Tegucigalpa, colindante con el Departamento de Gracias a Dios y El Paraíso,
departamentos donde la Contra mantenía sus campamentos y cuarteles, accesibles
por vías terrestres y fluviales.
Así mismo se encontraba próxima a las compañías especiales del Quinto Batallón
de Infantería, del Noveno Batallón de Infantería, del Décimo Sexto Batallón de
Infantería y de la 115 Brigada Militar, así como del Escuadrón de Fuerzas
Especiales (3-16), que destacaba personal especializado a las unidades de
inteligencia de los batallones, actuando como coordinador de
comunicaciones, inteligencia, planificación y programación; además de que era la
principal fuerza para interrogar a opositores políticos.
El actual Presidente Bush pretende que el entonces Embajador estadounidense en
Honduras, John Dimitri Negroponte, sea el nuevo Embajador de los Estados Unidos
ante las Naciones Unidas.
Goyo Dionis
Expresó que los restos corresponden a personas de todas las edades desde recién
nacidos hasta una señora de aproximadamente 60 años, cuatro adolescentes pero la
mayoría es gente adulta, algunos con vendas elásticas en la cabeza usadas en los
hospitales.
Luego de ocho días de intensa labor los expertos procederán a la identificación
de las víctimas. (La Tribuna Pág. 61)
Las osamentas serán embaladas y remitidas a Tegucigalpa para sus
correspondientes exámenes en Medicina Forense. agregó.
El lunes se informó del hallazgo de los restos de Francisco Javier Guzmán, quien
se habría integrado a las filas de la "Contra" en abril de 1983, indicaron sus
familiares, que llegaron a "El Aguacate" procedentes de Nicaragua. Las
excavaciones en "El Aguacate" pueden concluir a mediados de septiembre próximo,
aunque dependerá de los resultados que se vayan obteniendo.
El Comisionado de los Derechos Humanos de Honduras, Leo Valladares, dijo hoy que
a los 184 desaparecidos registrados en su informe presentado en diciembre de
1993, "Los hechos hablan por sí mismos", se han sumado otros, pero no precisó
cuántos.
"Aunque es doloroso, es necesario que reconozcamos nuestras culpas en el pasado
para evitar que en el presente se vuelvan a repetir esas acciones", expresó
Valladares, quien considera que civiles y militares tienen responsabilidad
compartida en las desapariciones de los años 80. (El Heraldo Pág. 17)
[Fuente: El Heraldo, Pág. 17. Boletín Informativo No. 1558, Centro de
Información y Documentación Conadeh, Honduras, 20Ago01]
Precisamente esta semana los medios impresos publicaron notas, no siempre
destacadas, de indudable trasfondo. Un solo periódico publicó la salida de
prisión del coronel Ángel Castillo Maradiaga, diez años después de ser inculpado
del crimen de la estudiante Riccy Mabel Martínez. La pequeña noticia, apenas dos
columnas, que nadie comentó, contrasta con el hecho de ser uno de los suceso que
más dio que hablar y escribir en medios electrónicos y escritos del país. El
caso Riccy simboliza el inicio del proceso cultural y legal de desmilitarización
de Honduras y rompió la impunidad absoluta que hasta entonces tenía la jerarquía
castrense.
Las repercusiones del crimen de la estudiante sólo pueden entenderse en el marco
de una coyuntura nacional e internacional excepcional, dando inicio a uno de los
casos más interesantes y poco estudiados en América Latina de derrumbe de una
estructura militar que mantenía - en la sombra - un Estado dentro de otro
Estado. Desapareció la figura del Comandante en Jefe de las FFAA, equivalente al
Presidente de la República; el Consejo Superior de las FFAA, paralelo al
Congreso Nacional; y el Fuero Militar, versión castrense del Poder Judicial,
perdió su potestad de dirimir conflictos legales entre civiles y militares.
Diez años después las FFAA siguen buscando su nuevo rumbo, intentando ganar - en
un contexto regional volátil y en lo local inconforme con los resultados de la
"democracia" o que alienta retornos a la "mano dura"- espacios de influencia,
poder y credibilidad que habían perdido, pero todavía sujetos más a las
decisiones de factores externos que a su propia voluntad de mando. Diez años
después aún se observa en muchos altares caseros la postal que circuló
masivamente con el rostro de Riccy Mabel, convertida en una especie de "ánima" a
la que familiarmente se prendían candelas y esperanzas en contra de la
impunidad.
En otro escenario, el Sindicato de Trabajadores de la Tela Railroad Company
(SITRATERCO) entregó diplomas de reconocimiento a 80 obreros que participaron
activamente en la histórica huelga bananera de 1954. Juan Sánchez, quien habló a
nombre de los homenajeados, recordó que "entre los dirigentes que apostaron su
pellejo en la fragua del movimiento obrero se encontraban Vilo Raudales, Andrés
Montes y Obdulio Manzanares, todos ellos ya fallecidos, y ahora los jóvenes sólo
llegaron a la organización a comerse la manzana y no toman en cuenta el
sufrimiento que se vivió en 1954".
La forma en que el país arrastra sus viejos problemas o circunstancias no
resueltas o esclarecidas se simbolizó en la noticia del hallazgo de once
cadáveres en la ex base militar que la CIA, el ejército hondureño y la ex Contra
nicaragüense tuvieron en El Aguacate, en el oriental departamento de Olancho.
Antropólogos ligados a organismos de derechos humanos intentan identificar las
osamentas y en el proceso surgen conjeturas como la de que una de ellas
pertenece al fallecido Padre Guadalupe Carney, quien en 1983 murió cuando
integraba una fallida expedición guerrillera. A propósito del tema, El Heraldo
(3/sep) publicó un oficio secreto enviado al Departamento de Estado por el ex
embajador John Dimitri Negroponte (propuesto en la actualidad para embajador de
EEUU ante la ONU) en el que se lee, textualmente, lo siguiente:
La Embajada recibió información durante la última semana de septiembre que uno
de los cadáveres encontrados por una patrulla hondureña en la selva de Olancho
podría ser el de Carney. El cadáver descrito como el de un hombre blanco, con
pelo claro, fue encontrado en una hamaca al lado sur del Patuca. No había
heridas evidentes y se pensaba que la persona murió de hambre.
Seguidamente a este rumor se ha comprobado que no fue Carney. Confirman que un
cadáver fue encontrado en circunstancias descritas arriba, pero que guerrilleros
detenidos habían identificado al individuo como Jarel Moncada, otro guerrillero
que estaba demasiado débil para continuar y había sido puesto en la hamaca por
sus compañeros. Un líder político de Olancho me dijo que la familia Cardona
Casaleno vive en Potrerillos...Dice también que José Onofre Cardona Casaleno fue
llevado por los militares para enseñarles buzones de armas en la selva y
ejecutado. También que Pablo Aguilera fue llevado por los militares y ejecutado,
según el Mayor Morazán, seudónimo de un oficial militar. Negroponte. A24B,
secreto. 6 octubre 1983.
Evidentemente, no todo es pasado. El Comité para la Defensa de los Derechos
Humanos en Honduras y el Ministerio Público suscribieron un convenio que
contempla inspecciones periódicas conjuntas, sin previo aviso y en cualquier
centro o establecimiento de detención para "velar que se respeten los derechos
humanos y constitucionales de los reos o detenidos".
También hay nuevas voces de mando y conflictos. En una breve visita al país -
para participar en un seminario sobre "Ética y Desarrollo" - el presidente del
BID, Enrique Iglesias, advirtió que "sería altamente peligroso para el
cumplimiento de los acuerdos internacionales si el Gobierno de la República
accede a todas las presiones de los gremios".
Aclarando que no es su responsabilidad intervenir en conflictos internos, agregó
que "es muy importante mantener la salud macroeconómica del país y por ello
cualquier solución a los problemas que se han agravado, como el del café o la
sequía, deben ser resueltos dentro de una economía ordenada". El comentario de
Iglesias se dio poco después de que la representante de Honduras ante el BID,
Sandra Midence, (ex vice ministra de Finanzas), declaró que "si el gobierno
cede a las demandas salariales de los maestros y otros gremios, el país caerá en
un caos financiero que será difícil recuperar a corto plazo".
Finalmente, la otra información destacada de la semana fue la reunión de
presidentes centroamericanos en la finca Santo Tomás, en Guatemala, donde se
logró un acuerdo de no agresión y la decisión de fortalecer la paz ante un
posible colapso del proceso de integración regional. La simple firma de un
"acuerdo de no agresión", bajo la iniciativa de Guatemala, refleja el grave
deterioro de las relaciones interregionales, diez años después de la firma de
los acuerdos de paz que pusieron fin al conflicto centroamericano de los años
80.
[Información y análisis preparado por Audiovisuales y Análisis de Prensa No. 30
Semana del 27 agosto - 3 de septiembre - CONADEH]
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